El cobalto es un metal muy preciado que se puede encontrar principalmente en los yacimientos de minerales sulfurados.
Este subproducto de la minería del cobre y hierro posee una gran potencialidad y Chile lo conoce muy bien, ya que se explotó desde 1865 hasta 1944, debido al término de la Segunda Guerra Mundial.
En esa época, su demanda fue muy alta, ya que se utilizó en las alineaciones con acero, principalmente en la construcción de armamento de guerra.
El académico del departamento de Geología de la Universidad de Chile e investigador de la AMTC, Brian Towley, indicó que este metal duro y quebradizo se puede encontrar a lo largo de la franja ferrífera del país, específicamente entre las regiones de Coquimbo, pasando por Atacama, hasta el sur de la región de Antofagasta.
Lee también: La exploración minera que podría convertirse en un futuro nuevo yacimiento en Atacama
Según un estudio realizado por el Corfo y Sernageomin, el potencial de su producción a nivel nacional podría alcanzar las 25 mil toneladas anuales de cobalto.
Hoy en día, este metal número 27 de la tabla periódica, se utiliza en la producción de baterías y “quizás es uno de los componentes más importantes de la electromovilidad”, detalló Townley.
Los yacimientos nacionales, explicó, sí tienen cobalto, níquel y tierras raras, pero requiere un gran financiamiento en su investigación ya que “la recuperación metalúrgica a partir de ellas no es simple“, plantea.
Lo más leído
- Nueva arista del caso Lavín: Allanan oficinas en el Congreso del exdiputado Juan Manuel Fuenzalida (UDI), investigado por fraude al fisco
- Intensa ola de calor y temperaturas extremas: ¿Por qué Europa es el continente más afectado hasta ahora?
- Hacienda proyecta una nueva baja de más de $100 en bencinas y diésel ante la caída del petróleo por apertura del estrecho de Ormuz
- Juan Luis Castro y el mea culpa de la oposición tras aprobación de mega reforma: “Las izquierdas no hemos estado a la altura del desafío del país”
- CCS proyecta que fletes de importación bajarán hasta 15% en el tercer trimestre y no volverán a niveles previos al conflicto de Medio Oriente