Sergio Granado analizó en CNN Chile Radio el estado de las arcas fiscales tras el informe de la Dipres, profundizó en la distinción técnica de los fondos del Tesoro Público y cuestionó que las recientes decisiones sobre el precio de los combustibles se deban exclusivamente a una falta de liquidez.
El exdirector de Presupuestos, Sergio Granado, abordó la reciente controversia sobre el estado de las arcas fiscales tras los datos entregados por la Dirección de Presupuestos (Dipres).
En conversación con CNN Chile Radio, la exautoridad desestimó el foco del debate político centrado en la liquidez inmediata, apuntando que la gestión financiera del Estado responde a planificaciones presupuestarias y no a la disponibilidad momentánea de efectivo.
Granado explicó que es fundamental diferenciar entre la “caja fiscal” —recursos en la cuenta corriente del Tesoro Público— y el fondo de Otros Activos del Tesoro, donde se colocan excedentes transitorios.
“El saldo al que se ha aludido y está en cuestión es un saldo de un fondo que el fisco utiliza para poner y sacar plata dependiendo de las disponibilidades y de las necesidades que vaya teniendo”, precisó, añadiendo que “no es una cuenta que está disponible para gastar en lo que se quiera“.
¿Qué dijo Sergio Granado sobre el alza de los combustibles?
Uno de los puntos más álgidos del debate ha sido el reciente incremento en los precios del diésel y las bencinas. Ante la narrativa de que el Fisco carecía de recursos para contener el alza, el ex Dipres sostuvo que se trató de una “decisión política” y no de una imposibilidad financiera absoluta. “No es que si tuviéramos más ingresos, a lo mejor tomaríamos la misma decisión. Es una decisión política de traspasar o no el efecto del precio del petróleo al público”, afirmó.
En esa línea, Granado enfatizó que, ante contingencias internacionales como el precio del petróleo o conflictos bélicos, el Ejecutivo debe priorizar el gasto.
“El Gobierno tomó otra decisión y además está haciendo un recorte. Entonces, en ese contexto hay que analizar las medidas que se toman”, señaló, apuntando a que el ministro de Hacienda, Mario Marcel, optó por no ampliar el endeudamiento parlamentario para subsidiar dicho consumo en esta oportunidad.
Estrategias ante el déficit y el gasto público
Respecto al ajuste fiscal solicitado a los ministerios para mitigar el déficit, Granado reconoció que existe una “situación de estrés bien importante“. No obstante, propuso poner el foco en la “fluctuación de deudores”, una cuenta que registra cerca de US$ 11 mil millones en impuestos devengados pero no cobrados.
“Vale la pena dedicar un esfuerzo por parte de la Dipres y el Servicio de Impuestos Internos a indagar qué parte de esos 11 billones son recuperables”, sugirió como alternativa para amortiguar la presión por deuda.
Finalmente, el experto analizó la tendencia del gasto en la última década, que ha crecido un 66% impulsado principalmente por salud, pensiones y personal. Aunque defendió que el tamaño del Estado actual (entre 23 y 24 puntos del PIB) es razonable y ha sido aprobado democráticamente, concluyó que el desafío futuro radica en la eficiencia: “Hay que ver qué parte del gasto efectivamente puedes reducir si hay instituciones que puedas reemplazar o achicar, y qué parte de los ingresos tenemos que mejorar”.