Raúl Sohr sobre las protestas en Bolivia: “Rodrigo Paz tiene temor a declarar estado de sitio, porque una vez que se derrama sangre, la situación pasa a otro nivel”

Por

(EFE/CNN Chile)— El analista internacional Raúl Sohr abordó en Conexión Global Prime las protestas en Bolivia y la situación del presidente Rodrigo Paz.

En ese contexto, Sohr enfatizó que el país tiene una tradición de tumbar gobiernos a través de movilizaciones populares.

“Paz conoce bien esta situación, de manera que debe estar muy preocupado, y ha estado haciendo una serie de concesiones. Sin embargo, la magnitud de la crisis y, en parte, las expectativas que él generó a lo largo de su campaña, como que no iba a recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI), que tiene muy mala reputación en dicho país y es visto como una institución que dicta determinadas condiciones de apertura a las inversiones de empresas extranjeras y a la desnacionalización, hacen más complejo el escenario”, explicó.

El problema, según detalló Sohr, es que Paz durante la campaña prometió que no recurriría al FMI. No obstante, ahora está gestionando un importante crédito del organismo.

“Bolivia es uno de los países con mayores reservas de litio en el mundo y, según se señala, el préstamo del FMI tendría algunas cláusulas que obligan a abrir la explotación del litio a empresas extranjeras, donde no se detallan cuáles son las condiciones, cuánto del litio debe ser procesado en Bolivia y cuánto se va a extraer en bruto”, agregó.

Ante este panorama, alertó que se está generando una situación de confrontación importante.

“Si llega a haber un estado de sitio o un estado de emergencia, la clave es la capacidad que tiene el gobierno para sacar al ejército a las calles. Y hemos visto en muchas situaciones anteriores qué pasa cuando sale el ejército a las calles en Bolivia: inevitablemente, o con muy alta probabilidad, va a haber muertes y todo el panorama se transforma. Una vez que ha corrido sangre, el tema ya no es solamente de reivindicaciones sociales, sino que estos pedidos de renuncia se transforman en una confrontación directa”, expuso.

Cabe mencionar que recientemente el mandatario invitó a sindicatos, empresarios, mineros y organizaciones religiosas a sumarse al nuevo Consejo Económico y Social, instancia con la que busca abrir una vía de diálogo.

No obstante, también advirtió que tiene “instrumentos constitucionales”, en alusión a la promulgación de una ley que eliminó las limitaciones de actuación de las Fuerzas Armadas para el control de conflictos, en caso de que el Gobierno decida declarar estado de excepción ante las actuales manifestaciones.

Consultado por la periodista Alicia Contreras sobre la capacidad de organización de los movimientos sociales, Sohr destacó que “no creo que haya ningún otro país en América Latina que tenga mayor nivel de organización social y de combatividad social que Bolivia, y lo ha demostrado a lo largo de toda su historia”.

“Bolivia es el termómetro más delicado de América Latina o de Sudamérica. ¿Qué significa esto? Que cuando hay una pugna entre la derecha y la izquierda, ha anticipado muchas de las situaciones que ocurren en el resto de la región”, complementó.

Respecto al contexto que enfrenta el jefe de Estado, Sohr argumentó que esto radica en que generó “expectativas con su discurso apelando al indigenismo y a sectores progresistas y, sin embargo, cuando llegó al gobierno se ha apoyado más en sectores tradicionales de derecha”.

“De alguna manera, está en medio de este conflicto, porque los sectores empresariales y las corporaciones en Bolivia están exigiendo mano dura, que se ponga orden y que se termine con esta agitación social. Paz no ha podido sortear esta situación y, con razón, tiene mucho temor a declarar estado de sitio, porque sabe las consecuencias: una vez que se derrama sangre, la situación pasa a otro nivel completamente distinto, y él ha sido cauto”, describió. Finalmente, concluyó que la base política de Paz es débil.


Mira aquí la entrevista completa

Lee también