Pepe Auth sobre la gestión del presidente Kast: “Está al debe en el liderazgo y conducción de su gabinete”

Por

A propósito del libro en el que 50 personajes mundiales, de Obama a Aznar, y de Pepe Mujica a María Corina Machado, entregan su testimonio sobre Sebastián Piñera, se puede concluir que son rasgos fundamentales del liderazgo presidencial la templanza, el coraje para tomar riesgos y la decisión.

El liderazgo se ejerce en tres dimensiones, que a veces entran en tensión, pero deben desarrollarse simultáneamente y en relación una con otra.

La primera es el liderazgo del equipo de Gobierno, la conducción cotidiana. Nadie reemplaza completamente al Presidente de la República en la función de manejar su gabinete de manera que actúe con un propósito común, imbuido del mismo espíritu, que avance hacia un objetivo compartido, imprimiéndole mística, épica, disciplina, lealtades mutuas, sentido colectivo y mensaje común al país.

La segunda dimensión es la conducción de los partidos de Gobierno, para promover y preservar la unidad, limitar la dispersión de objetivos, asegurar la sinergia de la acción de sus partidos con el trabajo gubernamental y promover la movilización de estos en la defensa y promoción, en el territorio social, las redes y los medios de comunicación, de las diversas iniciativas de Gobierno.

La tercera dimensión es, por supuesto, la del liderazgo del país, la comunicación periódica con este, la escucha permanente de sus prioridades para ajustar la sintonía en la acción de Gobierno y, por supuesto, la defensa y proyección de los intereses del país frente a las demás naciones y en el concierto internacional.

A juzgar por las descoordinaciones, contradicciones y emplazamientos entre ministros, el presidente Kast está al debe en el liderazgo y conducción de su gabinete. Y la cacofonía desde los partidos, que se embarcan en iniciativas que derechamente desenfocan la acción del Gobierno, nos muestra que aquí también está al debe.

De aquí a fin de año tendrá que ponerse al día. Porque el ejercicio del liderazgo presidencial es condición necesaria para su éxito.

Lee también