Quiero dedicarle este minuto a una servidora pública ejemplar, Carolina Valdivia y a su legado. Una persona cuya muerte ha impactado hondamente, porque representa valores republicanos esenciales y que tanto se anhelan.
En primer lugar, la excelencia en el trabajo de Estado, la responsabilidad que transmitía respecto de la labor pública, tanto como subsecretaria o canciller, como en su papel de investigadora en el CEP.
En segundo lugar, por su actitud de transversalidad, de apertura al diálogo, de serenidad, de amistad cívica. De no querer atropellar a nadie con su verdad. Todo lo contrario. La firmeza y la convicción no necesitan estridencia.
Cuando se conoció el fallo favorable a Chile del Tribunal de La Haya sobre el río Silala, en diciembre de 2022, hubo una foto histórica. Estaba la agente y subsecretaria del gobierno de Boric, Ximena Fuentes, junto a Carolina Valdivia (quien fue ex subsecretaria del ex presidente Piñera y también coagente, ratificada por Boric).
Dos funcionarias de gobiernos de distinto signo, que trabajaron y triunfaron juntas, en un proceso que atravesó tres gobiernos, como corresponde a una política de Estado.
El mensaje era uno: unión por sobre la diferencia. Orgullo compartido. Profesionalismo. Altura de miras. Cohesión. Esa foto, y la trayectoria completa de Carolina Valdivia, representa esos momentos altos de nuestra vida republicana, cuando las legítimas diferencias políticas quedan de lado para recordar, una vez más, que es mucho más lo que nos une que lo que nos divide.
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