Alfredo Joignant por primera encíclica del Papa León XIV: “Magnifica humanitas no será una celebración ingenua de la IA”

Por

Hace tres días, el papa León XIV firmó su primera encíclica, la que fue enteramente dedicada a la IA. Aunque su contenido aún no se conoce (su presentación formal está prevista para el próximo 25 de mayo), su título es altamente sugerente (Magnifica humanitas), así como la fecha en la que fue firmada: el 15 de mayo, el mismo día en que fue firmada la encíclica Rerum novarum por el papa León XIII 135 años antes.

Lo que se sabe es que las fechas no son una coincidencia ni un azar del calendario. Si Rerum novarum constituyó el punto de partida de la doctrina social de la Iglesia Católica (allá por el año 1891), todo indica que Magnifica humanitas no será una celebración ingenua de la IA y abordará la pregunta sobre la condición humana.

Si OpenAI ya había dado a conocer, hace pocas semanas, una propuesta de nuevo contrato social para la inteligencia artificial, enfatizando sus posibilidades fantásticas, pero también los efectos nocivos de la cada vez más cercana superinteligencia, entonces la encíclica cumplirá la misma función de prevención.

Como bien lo señala el historiador y vaticanista Jean-Benoît Poulle en un artículo publicado hoy en la revista Le Grand Continent, Magnifica humanitas se inscribe en la continuidad de la doctrina social de la Iglesia, en este caso ante una transformación colosal de la tecnología, la que arriesga con extinguir en muy poco tiempo oficios completos y, tal vez en el largo plazo, el trabajo mismo.

Será muy interesante contrastar esta nueva encíclica papal con la propuesta de nuevo contrato social de OpenAI, en oposición a la agresiva doctrina de la empresa Palantir cuyo patrón —Peter Thiel— estuvo hace poco en Chile, reunido con el presidente Kast.

En materia de IA está todo pasando.

Tal vez sea el momento de que la política chilena despierte de su letargo y se preocupe de una forma de inteligencia que transformará profundamente la conversación pública y nuestra forma de vida: no ahora, tampoco mañana, pero sí pasado mañana.

Lee también