Una reunión de media hora con un pequeño grupo de víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes católicos. Con ellos, Jorge Bergoglio habló, rezó y lloró. Es lo único que contiene la versión oficial de lo ocurrido en la Nunciatura.
Lo que sabemos es quiénes no fueron invitados: las víctimas del caso Karadima que han tenido un rol público en denunciar no sólo los abusos, sino la estructura de encubrimiento de ellos en las altas esferas de la Iglesia Católica.
No hay que olvidar que estos abusos fueron cometidos por individuos puestos en una posición de poder hacia sus víctimas por esta institución…y que en muchos casos, al conocerse los hechos, fueron protegidos por la jerarquía, trasladándolos a otras posiciones en que siguieron vulnerando a adultos o menores, mientras ellos eran silenciados o desacreditados.
Así lo hizo Bernard Law, el arzobispo de Boston, encubridor de decenas de curas. Su funeral, hace menos de 1 mes, fue presidido por el mismo Papa, con todos los honores en la basílica de San Pedro.
Por eso sería interesante que Francisco escuchara también, aquí y en el resto del mundo, a quienes denunciaron esa estructura de poder y abuso, quienes han dado una batalla valiente por romper la lógica del encubrimiento dentro de la Iglesia que él lidera.
Lo más leído
- Codelco confirma el fallecimiento de dos trabajadores tras alud de nieve en El Teniente
- Emmanuel Carrère y el asedio a Europa ante la guerra: "Estamos entre China, que nos ignora; Trump, que nos desprecia; y Putin, que nos odia"
- Vuelven las lluvias a Santiago: Pronostican hasta 20 mm y llaman a extremar precauciones en zonas afectadas por aluviones
- Emergencia en El Teniente: Codelco rescata a un trabajador y busca liberar a otros dos tras alud de barro
- Verstappen brilla en la noche de Singapur y Antonelli ya roza el título