“Con la DC no se juega”. Con esa frase categórica, la presidenta de la Falange firmó el congelamiento de relaciones con La Moneda.
Como esas parejas que se dan un tiempo antes del divorcio definitivo, DC y gobierno por ahora no se reúnen ni conversan, salvo a través de la prensa.
Hay en parte molestia real. Tras las salidas de la ministra de justivia y el director del registro civil, la Democracia Cristiana sospecha que se les intenta hacer pagar todo el costo de los errores del gobierno.
Mientras la Presidenta sigue protegiendo al ministro Eyzaguirre y a su círcuñlo de asesores de confianza, que no son DC.
Pero hay también mucho de cálculo político. Porque la cercanía de la falange con Bachelet ha sido inversamente proporcional al poder de la Presidenta. Y por eso hoy, que el poder presidencial pasa por su momento más bajo, las voces que piden la ruptura toman fuerza en el partido de la fleccha.
No hay de qué sorprenderse. Son las reglas del juego políticpo. Um juego en que la moneda que se transa es poder. Una moneda que en La Moneda en estos días brilla por su ausencia.
Lo más leído
- Siguen las repercusiones tras cierre de gimnasios Energy: Sernac acumula más de 5 mil reclamos contra empresa
- ¿Por qué la boda de Taylor Swift y Travis Kelce fue el espectáculo que todo el mundo esperaba?
- Incautan más de un millón de monedas de $10: Aduana indicó que frustró su contrabando hacia China
- Cómo el río Sena pasó de ser un desastre tóxico al lugar de moda para nadar en París
- Team ParaChile ganó su primer oro en los Juegos Parasuramericanos de Valledupar: Tándem masculino se quedó con el primer lugar en prueba de ciclismo