Citas para concretar acuerdos nacionales generan polémica en algunos sectores.
La polémica por las comisiones para trabajar acuerdos nacionales, a las que ha invitado el gobierno, no termina.
Unos, como el senador Harboe o el diputado Boric, sostienen que no se pueden de antemano negar a participar.
Otros dicen que el Pdte Piñera debió haber dejado que los partidos decidieran a sus representantes, algo en lo que pueden tener un punto.
Más difícil es encontrarles la razón en la segunda crítica: que estas comisiones debilitan al Parlamento. Porque se trata de trabajo pre legislativo y porque cuando Michelle Bachelet creaba comisiones, a la actual oposición nunca se le oyó queja.
La inconsistencia no tiene, eso sí, color político, porque quienes hoy son gobierno sí fueron duros con Bachelet a quien algunos hasta le diagnosticaban “comisionitis”.
Decirle que no a una sobre Infancia era muy difícil, con la de seguridad los disensos crecieron en la oposición.
El desafío para el gobierno de lograr convocatoria y de sus detractores para no ser castigados por la ciudadanía por no colaborar es grande. Sería sano que estas peleas políticas se resuelvan pensando en un bien superior: los ciudadanos.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".