La Fiscalía Nacional Económica (FNE) recomendó una reforma estructural al mercado de medicamentos para que aumente la competencia y, de esta manera, propiciar una rebaja en los precios de los productos. 

Este miércoles el organismo dio a conocer un informe preliminar del estudio del mercado de los medicamentos, el cual comenzaron en abril de 2018 e incluyó la revisión de la industria desde la producción de los productos hasta su venta. 

En la indagación detectaron que un 80% de los medicamentos inscritos en Chile aún no tienen alternativas bioequivalentes y que los laboratorios realizan inversiones superiores a US$ 200 millones al año para promover sus marcas entre los médicos, quienes recetan los productos. 

Además, detectaron que mayoritariamente los pacientes acatan la recomendación del facultativo y se muestran reticentes a cambiar lo indicado por una alternativa más barata. Las farmacias, a su vez, venden a los pacientes los medicamentos de marca recetados, los que son adquiridos por ellas a los laboratorios a precios en promedio un 70% más caros que el sector público.

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El Fiscal Nacional Económico, Ricardo Riesco, afirmó que “los medicamentos son un bien de primera necesidad y es urgente adoptar medidas que permitan a la población acceder a ellos a un menor precio. Eso se logra mediante una regulación que promueva más competencia en este mercado”. 

Asimismo, agregó que “actualmente, el mercado de los medicamentos opera en Chile de la misma forma que cualquier otro mercado de consumo masivo en que se compite por marcas, como los automóviles, el vestuario o los celulares, por ejemplo, y esto se debe a que la política de bioequivalencia no ha sido efectiva”. 

Más bioequivalentes y recetas sin marcas

Entre las conclusiones del organismo, hay un paquete de 14 medidas que responden a cuatro objetivos

  • Se introduzca más medicamentos bioequivalentes en el mercado.
  • Que se obligue a los médicos a recetar medicamentos sin marca. 
  • Que se obligue a las farmacias a dispensar los medicamentos más baratos.
  • Que el Estado compre medicamentos de manera más transparentes, eficiente y efectiva. 

“Proponemos una reforma estructural que modifique la manera en que actúan los laboratorios, los médicos y las farmacias, cambiando la dinámica de la industria e introduciendo más competencia, enfatizó Riesco. 

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Con la implementación de las medidas, la FNE estima que se puede lograr un ahorro de entre 20% y 40% en promedio en el precio de los medicamentos que se vendan en farmacias y que tengan alternativas bioequivalentes. 

El organismo añade que esto significaría un impacto total anual de entre US$ 76 millones y US$ 380 millones en el mercado de medicamentos comercializados en farmacias, que mueve al año aproximadamente US$ 1.500 millones.

Finalmente, sostuvieron que al término del proceso, publicarán el informe final y enviarán recomendaciones definitivas al Ejecutivo para que evalúen la implementación

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