Graham Westley, técnico del Peterborough protagonizó esta curiosa e inusual situación. Esto, cuando el portero de su escuadra le lanzó una pelota que no estaba en condiciones de ser utilizada.
La esférica contaba con el clásico “huevo”, el cual se reventó a pocos centímetros que la bola llegara al DT, por lo que “explotó” el sector hinchado y fue ahí donde Westley decidió tirarse al suelo emulando a un “muertito” por el “impacto” de la supuesta explosión.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".