Tras un largo e intenso debate en el Congreso, el Senado aprobó la noche de este sábado reforma laboral y la devolvió a la Cámara de Diputados.
Entre lo más relevante está la aprobación de la titularidad sindical y la extensión de beneficios. Esta última norma considera “una práctica desleal otorgar los beneficios fruto de la negociación que realiza un sindicato con el empleador, a los trabajadores no afiliados”.
Eso sí, fue rechazada la norma de negociación interempresa con 15 votos en contra.
El CFA advirtió que se podría concretar "el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de Balance Estructural (BE), que incluso podría ser de un nivel mayor a lo proyectado debido a riesgos de desviaciones en los ingresos y gastos fiscales".