Los drones se han hecho cada vez más populares y accesibles para el uso casual, pero la Drone Racing League (DRL) quiere llevar su uso a otro nivel.
Controlados como si fuera un videojuego de carreras en primera persona, los competidores deben manejar los pequeños vehículos con cámara frontal a través de circuitos, todo siendo visto a través de lentes y controlados a distancia.
Este adelanto promete toda una estética futurista, y si bien las competencias se encuentran en desarrollo, sí muestra el potencial que tiene para convertirse en el espectáculo del mañana.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".