Un negocio puede ser fraudulento si no existe un producto que respalde las ganancias prometidas.
Se detectó una cuenta del empresario con 6,2 millones de dólares.
Las policías junto a la justicia trabajan para dilucidar los delitos cometidos.
Patricio Santos, Rodolfo Dubó y Camilo Cruz son los principales sospechosos del presunto fraude.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.