La actividad contó con la presencia de diversos mandatarios de la región.
Chile es el primer usuario de América Latina y el tercero a nivel mundial.
El proyecto debía terminar en octubre de 2014 y está avaluado en $3.200 millones de dólares.
La acuicultura nacional busca consolidar la "Acuicultura 4.0" para superar a Noruega en el mercado global, apoyándose en la digitalización de procesos, el análisis de datos y la mejora operacional en zonas extremas.