Crisis de los pingüinos en Isla Magdalena llega a tribunales: Presentan recurso contra Conaf y SBAP por falta de estudios y fiscalización

Por Constanza Zambrano

18.03.2026 / 15:59

{alt}

La ONG No Más Zonas de Sacrificio presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, en el que acusa a Conaf y al SBAP de no contar con informes técnicos actualizados sobre la drástica caída de la colonia de pingüinos de Magallanes ni de fiscalizar adecuadamente la observación turística en la zona.


La organización que reúne diferentes agrupaciones ambientales del país, No Más Zonas de Sacrificio, ingresó el 27 de febrero de 2026 un recurso de protección contra la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, a raíz de la drástica reducción de la colonia de pingüino de Magallanes en Isla Magdalena.

Si bien el tribunal de alzada declaró admisible el recurso y pidió a las recurridas informar dentro de seis días hábiles, rechazó por ahora la suspensión de las actividades turísticas en el territorio.

Pídase informe a las recurridas, quienes deberán evacuarlo dentro del plazo de seis días hábiles, debiendo acompañar todos los antecedentes que sobre la materia obren en su poder, que digan relación con el mismo”, apuntó la resolución.

Imagen de Zaccaria Orlando

Imagen de Zaccaria Orlando

Ubicada en la zona austral, en la Región de Magallanes, la Isla Magdalena alberga una de las colonias más importantes de pingüinos de Magallanes a nivel internacional. Por ello, en 1982 fue incluida dentro del Monumento Natural Los Pingüinos, con el objetivo de resguardar la preservación efectiva de la especie.

La presencia de ejemplares en el lugar se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la isla, al punto de que diversas agencias de turismo ofrecen tours de avistamiento de los pingüinos en su hábitat natural.

El monumento es administrado por la Corporación Nacional Forestal (Conaf), que, a través de su sitio web, indicó que hay casi 70.000 parejas de pingüino magallánico en la zona.

Sin embargo, la Carta Oficial N° 88/2026 señala que la población actual es de solo 7.000 parejas, con ajuste en curso hasta fines de marzo. El recurso sostiene que seguía circulando información desactualizada sobre cifras mucho mayores.

La cifra actual representa una caída de 90% respecto de la cifra informada por la entidad, antecedente que la organización ambiental calificó como alarmante y que la llevó a acusar, junto al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), “omisiones ilegales y arbitrarias (…) en relación con la administración, manejo, supervisión y protección del Monumento Natural Isla Magdalena”.

La caída de la población desde 2008

En el recurso de protección, la organización señaló que diversos estudios científicos y técnicos en la zona han revelado que la población de los pingüinos de Magallanes en Isla Magdalena “ha experimentado una disminución sostenida y significativa, que excede las fluctuaciones naturales esperables” durante las últimas décadas.

Durante 2008 y 2009, la especie alcanzó su máximo histórico en la isla, al llegar a cerca de 63.000 parejas reproductivas. Desde entonces, la población ha disminuido de forma constante hasta alcanzar los 7.000 pares en la actualidad.

El recurso también cita monitoreos que situaban a la colonia en cerca de 43.000 pares reproductivos hacia 2018 y 2019, muy por debajo del peak registrado una década antes.

Pese a que las instituciones tienen conocimiento de la reducción poblacional, No Más Zonas de Sacrificio precisó que “no existen informes técnicos vigentes o recientes elaborados por CONAF o por el SBAP que analicen de manera técnica, específica, integral y actualizada las causas de dicha disminución, o los efectos de la actividad turística sobre dicha disminución”.

Desde la organización explicaron que los estudios existentes son solo de monitoreo poblacional y carecen de análisis que evalúen el impacto del turismo en la reproducción y supervivencia de la colonia.

“La ausencia de informes técnicos actualizados y concluyentes sobre el efecto del turismo en la disminución poblacional configura la primera omisión sustancial que se denuncia en este recurso, pues implica administrar un área protegida en un contexto de colapso poblacional sin contar con la información mínima necesaria para descartar o confirmar la incidencia de una de las principales actividades antrópicas presentes en el territorio”, precisó la ONG.

Solicitan informes actualizados sobre las causas de la disminución de la población

El recurso de protección expuso que no existe un estudio sobre la colonia de Isla Magdalena que explique los factores detrás de la reducción de su población, ni tampoco uno que evalúe si esta es provocada por el turismo.

Esto se da pese a que existen diversas investigaciones que advierten los efectos negativos del turismo “en el comportamiento y estado fisiológico de la especie”, lo que afecta las gestiones de conservación de la colonia.

Por ello, la ONG solicitó al tribunal de alzada suspender las actividades turísticas hasta que se presenten estudios que indaguen en las razones que han provocado la caída sostenida de los pares reproductivos y que analicen el “impacto actual del turismo en dicha colonia”.

Adicionalmente, se pidió que ambas instituciones elaboren un plan de manejo actualizado para la especie, “considerando la nueva realidad crítica de la población”.

Falta de supervisión y fiscalización del turismo en Isla Magdalena

Desde la agrupación ambiental sostienen que los senderos turísticos en Isla Magdalena permiten transitar por rutas próximas a nidos de la especie durante los períodos de nidificación, entre los meses de septiembre y abril.

El reporte de Visitas a sistema nacional de áreas silvestres protegidas del Estado, del Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), informó que en 2024 el Monumento Natural Los Pingüinos fue visitado por 42.357 personas. Los datos recogidos apoyan lo expuesto por la ONG, ya que las visitas al territorio se producen durante los meses de nidificación del pingüino de Magallanes, siendo enero el mes con mayor afluencia turística, con 8.957 personas.

El organismo no registró ninguna visita al monumento natural en los meses en que la especie no anida, es decir, entre abril y septiembre de 2024. De hecho, la actividad turística comenzó en octubre y terminó en marzo.

Sumado al turismo en el período de nidificación de las aves, el recurso denuncia que no se respeta la normativa vigente en torno al avistamiento de pingüinos en la zona, regulada por el Reglamento General de Observación de Mamíferos, Reptiles y Aves Hidrobiológicas y del Registro de Avistamiento de Cetáceos. El artículo 22 de esa normativa estipula una “distancia mínima de 50 metros respecto al ejemplar más próximo”. Adicionalmente, instruye que se debe evitar “interferencias con los animales que se estén alimentando, en reposo, en reproducción o en tránsito”.

Artículo 22 de Reglamento General de Observación de Mamíferos, Reptiles y Aves Hidrobiológicas y del Registro de Avistamiento de Cetáceos

Artículo 22 del Reglamento General de Observación de Mamíferos, Reptiles y Aves Hidrobiológicas y del Registro de Avistamiento de Cetáceos

La ONG precisó que el reglamento interno de Isla Magdalena “permite la observación a una distancia aproximada de dos metros de los pingüinos”, adjuntando fotos en el recurso que respaldan su testimonio.

Fotos presentadas en el recurso de protección de No Más Zonas de Sacrificio

Foto presentada en el recurso de protección de No Más Zonas de Sacrificio

Foto presentada en el recurso de protección de No Más Zonas de Sacrificio

Foto presentada en el recurso de protección de No Más Zonas de Sacrificio

Es por eso que la acción judicial denunció que existe una falta de supervisión y fiscalización del turismo, por lo que pidió a la Corte de Apelaciones de Punta Arenas suspender la actividad turística en Isla Magdalena de forma inmediata. Sin embargo, esa solicitud fue desestimada por ahora, luego de que el tribunal rechazara la orden de no innovar.