“En el fondo lo que está señalando Escalona al interior de su partido hay gente que no es confiable, que no es recta, que es capaz de hacer un fraude”, dijo Nibaldo Mosciatti desde radio Bío-Bío.
Sin embargo, acusan a Escalona de no querer competencia, es decir, “ser candidato blindado”.
A juicio de Mosciatti, este escenario se podría ver como “el poder enquistado de las cúpulas de los partidos políticos amparadas por el sistema binominal que termina siendo un veto de una minoría, porque hoy día las cúpulas de los partidos son minorías”.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".