Ya entró en vigencia la Ley Ricarte Soto, tras casi seis meses desde su promulgación. La normativa que entregará medicamentos, dispositivos y alimentos a más de cuatro mil pacientes de Fonasa, Isapre y Fuerzas Armadas, en su primera etapa.
“Fue un muy buen ejemplo de un trabajo conjunto de muchos actores sociales y un sistema de salud que estaba asumiendo el rol que le corresponde que es proteger y velar por la salud de todos sin distinción alguna”, expresó la presidenta Michelle Bachelet.
Sin embargo, la cantidad de enfermedades de alto costo cubiertas en la etapa inicial ha despertado la molestia de agrupaciones de pacientes.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".