García Ruminot reconoce errores en la reforma de seguridad: “Pensamos que íbamos a tener los votos, no ocurrió así”

Por

El ministro de la Segegob, José García Ruminot, reconoció este domingo errores del Gobierno en la tramitación de la reforma constitucional de seguridad y admitió que el Ejecutivo debió explicar mejor el proyecto antes de presentarlo al Congreso.

En conversación con el podcast de Felipe Kast, el secretario de Estado se refirió al tropiezo que sufrió la iniciativa, que llegó luego de la aprobación de la megarreforma económica: “Debimos haber explicado mejor en qué consistía la reforma. Veníamos saliendo de la megarreforma económica. Yo creo que nos pilló ahí un poco el tiempo”.

García Ruminot explicó que el Gobierno confió en que el apoyo ciudadano a la agenda de seguridad sería suficiente para conseguir los votos en el Congreso.

“Nosotros pensamos que el tema de seguridad se había venido instalando con tal fuerza como una demanda ciudadana fuerte, potente, que pensamos que íbamos a tener los votos, no ocurrió así”, sostuvo.

Críticas oficialistas dificultaron respaldo de la oposición

Además, el ministro apuntó a que el proyecto recibió críticas desde el primer día, incluso por parte de parlamentarios oficialistas, lo que, a su juicio, le dio argumentos a la oposición para no respaldarlo: “Yo creo que eso facilitó mucho para que la oposición a su vez dijera, bueno, si no se ponen de acuerdo ellos, ¿por qué nos van a venir a pedir apoyo a nosotros?”.

En esa línea, recordó que se trataba de una reforma constitucional para la que el Gobierno no tiene los votos en el Congreso, por lo que necesitaba el apoyo de la oposición. También mencionó que el ministro de Seguridad llevaba poco tiempo en el cargo cuando se presentó el proyecto.

Pese al traspié, García Ruminot destacó el acuerdo que se construyó en la Comisión de Constitución del Senado, presidida por el senador Pedro Araya, y al que se sumaron otros parlamentarios, entre ellos el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella.

Según el ministro, el nuevo texto permite alcanzar los dos objetivos que tenía el Gobierno con la reforma.

El primero es reconocer en la Constitución la seguridad pública y el deber del Estado de garantizarla, ya que hoy solo existe el concepto de seguridad nacional.

El segundo es habilitar la segregación de los internos en las cárceles, con el fin de evitar que el crimen organizado se siga administrando desde los recintos penitenciarios, algo que hasta ahora los tribunales habían limitado al considerar que el Ejecutivo no tenía facultades para hacerlo.

“Los dos objetivos están cumplidos con esta redacción y que eran los objetivos que teníamos al presentar la reforma”, afirmó el ministro, quien se mostró optimista respecto de su aprobación.

“Creo que va a ser muy, muy importante, porque también esto ha generado reacciones en diputados transversalmente, y creo que vamos a tener los votos en el Senado y también los vamos a tener en la Cámara de Diputados”, agregó.

Seguridad sigue como prioridad del Ejecutivo

García Ruminot también valoró que la política en materia de cárceles ha sido una política de Estado, que incluye la creación del Ministerio de Seguridad Pública durante el gobierno de Sebastián Piñera y el traspaso de Gendarmería a esa cartera durante la administración de Gabriel Boric.

Por último, el ministro destacó los resultados de la última encuesta de Paz Ciudadana, que muestra una baja en la percepción del delito y en los principales delitos, y aseguró que la seguridad sigue siendo una prioridad para el Ejecutivo, aunque han surgido otras urgencias como el empleo y el crecimiento.

“Lo que quiero transmitir es que la pega se está haciendo, que para el presidente la seguridad sigue siendo primerísima prioridad”, puntualizó.

Lee también