Elizalde arremete contra la reforma de seguridad del Gobierno: “Lo hicieron a la rápida y terminó siendo una chambonada”

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El exministro del Interior Álvaro Elizalde subió el tono de sus críticas respecto a la reforma de seguridad del presidente José Antonio Kast y aseguró que “no resuelve nada sustantivo y no contribuye en nada a la seguridad”.

En conversación con La Tercera, Elizalde afirmó que si fuera senador “votaría en contra de la idea de legislar (…) porque es una mala propuesta” y “una reforma illiberal”.

“No es eficaz para el objetivo de mejorar los estándares de seguridad. En segundo lugar, establece un estado de excepción que no tiene control parlamentario periódico (…) que no solo permite restringir derechos y libertades, sino eventualmente suspenderlos (…) Y las otras materias son redundantes, porque el texto constitucional es claro respecto de la obligación que tiene el Estado de proteger a las personas y velar por la seguridad pública”, argumentó.

En ese sentido, criticó que es “una reforma mal concebida, improvisada. No queda duda de que la redactaron a la rápida“, debido a que, según acusó, “tiene inconsistencias evidentes”.

“Por un lado, plantea que se puede limitar el derecho a prestaciones de seguridad social, pero no hace ninguna referencia al texto expreso vigente en la Constitución, en la letra h del artículo 19, número 7, que habla de la libertad personal y la seguridad individual y dice que no podrá aplicarse como sanción la pérdida de derechos previsionales”, añadió.

“El Gobierno no tenía una propuesta de seguridad concreta”

Al ser consultado sobre por qué el Ejecutivo haría “a la rápida” la reforma, el extimonel del Partido Socialista (PS) planteó que esto podría deberse a que “el Gobierno no tenía una propuesta de seguridad concreta”.

“El presidente Kast hizo tres campañas con la seguridad como uno de sus ejes centrales, pero —como la ministra Steinert lo reconoció— no tenía una propuesta específica”, recalcó.

En esa línea, analizó que, tras la designación de Martín Arrau, se habría articulado un comité creativo que tomó “una serie de ideas” que analizaron “desde el punto de vista quizás comunicacional, lo que era más efectista, pero no más efectivo“.

“La verdad es que la lucha contra la delincuencia requiere seriedad, diseño, políticas que se elaboren sobre la base de diagnósticos certeros, que es lo que se hizo con la ministra Carolina Tohá bajo el gobierno del presidente Boric”, agregó.

A juicio de la exautoridad, el proyecto refleja “aquello en lo que cree (el Gobierno), que da cuenta de que no hay convicciones profundas respecto de la importancia de los derechos en la democracia y los límites y contrapesos que deben existir en el ejercicio del poder”.

“Además, lo hicieron a la rápida y terminó siendo una chambonada. Valoro que en Chile todavía hay cierta densidad democrática y ha habido voces críticas a la reforma que van más allá de la oposición”, arremetió.

Por último, señaló que, incluso si se retira el nuevo estado de excepción, “la reforma como tal está mal concebida (…) La idea es tan mala que a mí me parece que no se debiera perseverar siquiera en el esfuerzo de su aprobación“.

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