Expresidente de Asociación de Fiscales señala “punto de no retorno” tras remezón en la Suprema por caso Ángela Vivanco

Por Michel Nahas Miranda

27.01.2026 / 10:04

En conversación con CNN Chile Radio, el expresidente de la Asociación Nacional de Fiscales abordó la formalización de Ángela Vivanco y la investigación de la "trama bielorrusa". El abogado aseguró que el sistema de nombramientos debe ser técnico y estar totalmente alejado de las influencias políticas y del Senado.


La imagen de la exministra Ángela Vivanco llegando al Centro de Justicia esposada y portando el chaleco amarillo de imputada ha marcado un hito en la historia judicial chilena. Para Claudio Uribe, expresidente de la Asociación Nacional de Fiscales, este hecho trasciende lo simbólico y evidencia una crisis profunda que requiere intervención inmediata.

En entrevista con CNN Chile Radio, Uribe analizó la segunda jornada de formalización en el marco de la denominada “trama bielorrusa”, calificando la situación como “chocante” pero reveladora.

“Saber que lo que debiese ser más seguro, más sagrado, que es la imparcialidad de la justicia, se ha visto comprometida al más alto nivel en Chile, es muy fuerte“, sostuvo el abogado.

¿Un punto de no retorno?

Consultado sobre qué refleja este escenario para el Poder Judicial, Uribe fue categórico al señalar que la institución ha tocado fondo. “Creo que refleja derechamente un punto de no retorno en cuanto al nivel de deterioro que puede haber tenido la institución y la necesidad de adoptar medidas de gran intensidad al respecto”, afirmó.

Según el persecutor, lo más grave de los antecedentes expuestos por la Fiscalía —que vinculan a la exmagistrada con la presunta venta de fallos— es la confirmación de redes operativas dentro del sistema.

Aunque descartó que estas prácticas fueran un “secreto a voces” generalizado, sí reconoció que las investigaciones derivadas del Caso Audios y las conversaciones de Luis Hermosilla han expuesto cómo operadores ejercían influencias indebidas para lograr ventajas procesales.

“Tratar de distinguir si estos eran hechos aislados o corrupción generalizada es una cuestión medio ociosa. Lo importante es que acá no es el único caso“, explicó Uribe, agregando que el sistema judicial “no puede seguir funcionando como hasta ahora”.

Sacar a la política de los nombramientos

El punto central del análisis de Uribe radicó en la urgencia de reformas estructurales, específicamente en el mecanismo de designación de jueces y fiscales. Para el expresidente de los fiscales, la solución pasa por restar poder tanto a la Corte Suprema como al mundo político en estas decisiones.

“La política aquí ha demostrado que no lo hace bien y que no tiene nada que hacer en estas materias”, sentenció Uribe, recordando las negociaciones en el Senado que permitieron el ascenso de figuras como Vivanco.

Su propuesta apunta a la creación de cuerpos “auténticamente técnicos“, similares al sistema de Alta Dirección Pública, pero con mayores garantías de independencia.

“Acá tiene que haber una separación tajante. No sacamos nada con reemplazar a la Corte Suprema (…) si ese Consejo de la Magistratura va a ser político”, advirtió, enfatizando que se debe “eliminar el tráfico de influencias, eliminar el pago de favores y que los Ministerios de Justicia no tengan nada que ver con el nombramiento de autoridades judiciales“.

Finalmente, Claudio Uribe hizo un llamado al Congreso a asumir la responsabilidad histórica de estas reformas, advirtiendo sobre los riesgos para la democracia si no se recupera la credibilidad: “Si como país perdemos la confianza en los órganos políticos y en las instituciones de justicia, ya no hay nada que hacer“.