La Fiscalía de Rancagua determinó, tras tres meses de investigación, archivar la causa en contra del edil José Urrutia. El Ministerio Público no logró encontrar antecedentes sobre un financiamiento indebido en la campaña que lo llevó a la alcaldía de Machalí.
El alcalde sostuvo que con esto se cierra “un capítulo muy difícil, donde prácticamente viví una pesadilla porque hubo gente que me quiso hacer daño a mi persona y políticamente, sin embargo, siempre estuve dispuesto a prestar toda la colaboración necesaria para demostrar que no tengo nada que ocultar”.
Urrutia agradeció el apoyo que recibió, sosteniendo que pudo demostrar “que siempre he tenido las manos limpias” y que solo buscó cambiar el cambio de uso de suelo para “atraer mayor inversión” en la zona.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.