En entrevista con Daniel Matamala en "Lo que importa", el exministro de Hacienda abordó el alza histórica de los combustibles y desestimó el relato del Ejecutivo sobre una supuesta insolvencia fiscal. Calificó de "desafortunado" hablar de un país quebrado y explicó que el manejo de la caja fiscal es una cuestión mecánica que no justifica el traspaso directo del shock externo a los ciudadanos.
El exministro de Hacienda, Mario Marcel, cuestionó la narrativa de crisis económica instalada por el actual Gobierno tras el alza histórica de las bencinas y el diésel.
El economista aseguró que el país cuenta con indicadores de solvencia sólidos y desestimó el argumento de la “caja vacía” utilizado por La Moneda para justificar la desactivación del Mepco, señalando que la situación fiscal que él debió enfrentar en 2022 era considerablemente más crítica que la presente.
¿Es real la “quiebra” del Estado?
Durante la conversación en el podcast Lo que importa, junto a Daniel Matamala, Marcel se refirió a las publicaciones en redes sociales oficiales donde se afirmaba que el Estado chileno está “quebrado”.
Al respecto, el expresidente del Banco Central fue tajante: “Si empezamos a repetir algo que no es cierto, lo vamos a transformar en una profecía autocumplida. Los inversionistas y las clasificadoras de riesgo siempre están mirando el país desde afuera”.
El exsecretario de Estado explicó que el concepto de “caja fiscal” es una herramienta mecánica y fluctuante que no determina la capacidad de gasto a largo plazo. “La caja es una cuestión muy interna del gobierno y tiene que ver con los recursos líquidos para pagar cuentas y sueldos. Por ejemplo, en abril la caja aumenta mucho por la operación renta y baja en mayo por las devoluciones. Que la caja en un momento X determine cuánto se puede gastar meses más tarde, no tiene ninguna relación“, precisó.
Marcel comparó las cifras actuales con las de marzo de 2022, cuando asumió la administración del presidente Gabriel Boric en medio de la invasión de Rusia a Ucrania. “En aquel momento la situación era mucho peor. Teníamos un déficit estructural de casi 11% del producto y un déficit efectivo de casi 8%. Hoy hablamos de un 3,5%. Además, recibimos deudas no registradas por la PGU, salud y el congelamiento de tarifas eléctricas por miles de millones de dólares”, recordó para contextualizar la actual salud financiera de Chile.
El impacto de la política de shock
Respecto al aumento de hasta 580 pesos en el diésel, el exministro criticó la decisión de traspasar el costo íntegro del escenario internacional a los consumidores. Según Marcel, el Gobierno de José Antonio Kast optó por la alternativa “más radical” de un abanico de opciones que incluía alzas graduales o moderadas mediante el uso del mecanismo de estabilización.
Sobre las consecuencias en el costo de la vida, Marcel advirtió que el impacto en la inflación será inevitable. “Se ha estado hablando ya de una inflación de 1% para abril, cuando la expectativa era de 0,2%. Es un impacto significativo. Además, las tres cuartas partes de los recursos del Mepco van al diésel, que afecta directamente al transporte de carga y alimentos”, señaló.
Finalmente, Mario Marcel apuntó a una posible contradicción en la estrategia económica de La Moneda: “Si se dice que no hay plata para ayudar en el tema de los combustibles, pero se sigue adelante con proyectos que significan menos recaudación, como bajar impuestos a las empresas y herencias, aparece ahí una inconsistencia que se deberá discutir”.