FMI pide a los gobiernos dejar de postergar el ajuste fiscal frente a una economía mundial “tironeada en direcciones opuestas”

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FMI respalda fórmula económica del Gobierno de recortar impuestos y reducir el gasto público: “Son medidas complementarias, no contrapuestas” (EFE)

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió este miércoles que el éxito de la economía mundial en los próximos años dependerá de su capacidad para enfrentar tres “corrientes cruzadas”: la rápida llegada de la inteligencia artificial, los precios de la energía persistentemente altos y los niveles récord de deuda pública.

El discurso, pronunciado en Singapur, sirvió de antesala a las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial, que se realizarán la próxima semana en Bangkok, con la participación de ministros de Hacienda y presidentes de bancos centrales de los 191 países miembros del organismo.

Georgieva planteó que la economía global está siendo tironeada en dos direcciones opuestas: un shock negativo de oferta energética y un shock positivo de demanda impulsado por la inteligencia artificial.

Según adelantó, el informe de Perspectivas de la Economía Mundial del FMI mostrará que el crecimiento global se ha mantenido estable desde la primavera boreal, aunque con variaciones significativas detrás de ese promedio.

Los mayores golpes al crecimiento este año se concentran en economías devastadas por conflictos bélicos, entre ellos la guerra en Ucrania, que entra en su quinto año, y la guerra en el Golfo, en su octavo mes.

Auge de la inteligencia artificial

Sobre la inteligencia artificial, la directora del FMI sostuvo que la inversión mundial en esa tecnología como porcentaje del PIB alcanzará, y probablemente superará, los montos que en su momento se destinaron a construir los ferrocarriles, la red eléctrica o las telecomunicaciones.

Según estimó el organismo, el hardware de IA y los productos tecnológicos relacionados ya representan más de un décimo del comercio mundial de bienes, con una tendencia al alza.

Estados Unidos, China e India figuran como los principales importadores netos de ese hardware, mientras cinco de las otras siete economías del top 10 son asiáticas, proveedoras de microprocesadores, chips de memoria, maquinaria para fabricar semiconductores y robótica.

Pese a ese dinamismo, Georgieva advirtió que el auge de la IA beneficia principalmente a un grupo acotado de países y “deja de lado a la mayoría de los demás”, lo que aumenta el riesgo de una desigualdad económica más amplia a nivel global.

La directora agregó que la propia IA incrementa la demanda energética, lo que conecta con la segunda corriente que abordó en su discurso: el alza en los precios de la energía, los fertilizantes, los alimentos y los insumos industriales clave, en un contexto agravado por lo que calificó como el fenómeno de El Niño más intenso del año.

Petróleo cerca de US$ 100 y presión sobre la energía

En el plano energético, Georgieva reconoció que el shock de precios ha sido contenido hasta ahora gracias a la eficiencia energética, la diversificación de fuentes de combustible, la liberación de reservas y la capacidad de respuesta de las cadenas de suministro.

Aun así, el precio del petróleo se mantiene en torno a los US$ 100 por barril, a lo que se suma un diferencial de refinación de otros US$ 100 adicionales por barril, producto de una escasez global de capacidad de refinación, lo que ha llevado los precios minoristas del diésel y otros derivados a niveles récord.

La directora citó además que el suministro de gas natural desde el Golfo sigue severamente limitado, con un impacto especialmente fuerte en Asia y Europa, mientras persistan las amenazas sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz.

“Y, citando a Game of Thrones, el invierno se acerca. Las presiones de precios podrían intensificarse aún más a medida que los países repongan sus reservas y la demanda aumente con la llegada de la temporada fría en el hemisferio norte”, afirmó Georgieva.

Advirtió además que incluso si la guerra en el Golfo terminara pronto, el problema de los altos precios energéticos probablemente persistirá por un tiempo, con los futuros del Brent anticipando precios elevados hasta 2027.

Según indicó, las tasas de los bonos soberanos a 10 años de Estados Unidos, Alemania y Japón se ubican en sus niveles más altos desde 2007, 2009 y 1996, respectivamente, y continúan subiendo.

FMI alerta por niveles récord de deuda pública

Ese contexto de tasas más altas conecta con la tercera corriente del discurso: los déficits fiscales excesivos y los niveles récord de deuda pública.

La directora del FMI sostuvo que la deuda pública mundial se acerca a su nivel más alto desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y está en camino de superar pronto el 100% del PIB global, con las economías avanzadas como las que acumulan las mayores cargas de deuda bruta.

Sobre la política monetaria, Georgieva señaló que la inflación por sobre la meta ha sido un dolor de cabeza prolongado en muchos países, por más de cinco años y medio en el caso de Estados Unidos, y defendió que las alzas de tasas de la Reserva Federal, el Banco Central Europeo y el Banco de Japón son “altamente apropiadas” en el contexto actual.

En materia de estabilidad financiera, advirtió sobre el riesgo de que una eventual decepción en las utilidades corporativas vinculadas a la IA, combinada con el apalancamiento de los llamados hyperscalers y la gran exposición global a acciones estadounidenses, podría transformarse en un shock de mayor alcance.

En el cierre de su intervención, la directora del FMI llamó a actuar sin más demora.

“No podemos seguir postergando la acción de política necesaria: tienen las herramientas, ahora tengan la sabiduría para usarlas”, sostuvo, reconociendo que la consolidación fiscal será una tarea difícil después de una sucesión de shocks en que la política fiscal ha tenido que intervenir una y otra vez para amortiguar el impacto sobre la población.

Georgieva planteó que, para tener éxito, los responsables de política deben explicar por qué la consolidación es necesaria, diseñar planes que limiten el costo sobre el crecimiento futuro y protejan a los más vulnerables, y avanzar en reformas estructurales complementarias.

“El crecimiento, por sí solo, no puede resolver el problema fiscal, pero el crecimiento sin duda ayuda”, afirmó.

Según estimaciones del FMI citadas por Georgieva, un uso adecuado de la inteligencia artificial podría sumar hasta medio punto porcentual de crecimiento mundial al año, equivalente a agregar a la economía global, en una década, una economía del tamaño del bloque de la ASEAN.

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