Cochilco proyecta un promedio de casi US$ 6 la libra de cobre para este año y advierte caída de 2,6% en la producción

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Cochilco proyecta un promedio de casi US$ 6 la libra de cobre para este año y advierte caída de 2,6% en la producción (Agencia Uno)

La Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) proyectó un precio promedio de US$ 5,95 por libra para 2026 y de US$ 5,10 por libra para 2027, según su Informe de Tendencias del Mercado del Cobre correspondiente al segundo trimestre.

En cuanto a la producción de cobre, el organismo estimó que la producción nacional cerrará el año en 5,27 millones de toneladas, un 2,6% menos que en 2025.

Entre enero y junio de 2026 la producción nacional alcanzó 2,48 millones de toneladas, con una caída interanual de 175,2 mil toneladas, equivalente a 6,6%.

El deterioro se profundizó hasta abril, cuando la baja llegó a 13,8%, y revirtió parcialmente en junio con un alza de 5,2% respecto del mismo mes del año anterior. La producción mensual pasó de 410 mil toneladas en enero a un piso de 375 mil en febrero, y cerró el semestre en 444 mil toneladas en junio.

Codelco, Escondida y Spence explican el 91% de la baja

Codelco, Escondida y Spence explicaron en conjunto 160,1 mil toneladas de la disminución, es decir, el 91% de la baja neta nacional. También incidieron en el resultado Antofagasta Minerals, Capstone Copper, El Abra y Collahuasi.

Los aumentos de Quebrada Blanca, con 16,3 mil toneladas adicionales, Anglo American Sur, con 11,5 mil, y Andacollo, con 4,4 mil, amortiguaron el descenso sin compensar las pérdidas de las mayores productoras.

Cumplir la proyección anual exige producir cerca de 2,79 millones de toneladas entre julio y diciembre, un escenario que, según Cochilco, depende de El Teniente y otras divisiones de Codelco, de Rajo Inca, Quebrada Blanca, Mantoverde y Collahuasi, y que mantiene un riesgo a la baja.

El organismo señaló que el repunte de junio es una señal favorable, aunque todavía insuficiente para confirmar un cambio de tendencia, y atribuyó la caída acumulada a menores volúmenes de las grandes operaciones, menores leyes minerales, mantenciones y dificultades para estabilizar proyectos de reposición y expansión.

Entre los factores que explican la fragilidad de la oferta chilena, el organismo identificó los efectos remanentes del estallido de roca ocurrido en El Teniente en 2025, que continuó afectando la flexibilidad operacional de la división de Codelco y derivó en una restricción temporal de producción durante 2026.

A eso se suman las menores leyes de Escondida y Spence, un factor estructural que el organismo describió como una restricción que no se revierte en el corto plazo.

Producción crecería 5,2% en 2027, aún por debajo del máximo de 2018

Para 2027, la comisión estimó que la producción chilena aumentaría 5,2%, hasta 5,55 millones de toneladas, cerca de un tercio del crecimiento mundial proyectado, con lo que la participación del país en la oferta global subiría de 22,4% a 22,7%.

El informe advirtió que ese volumen sería similar al de 2024 y todavía inferior al máximo de 2018, por lo que corresponde a una recuperación operacional y no a un cambio estructural de tendencia. En ese contexto plantearon que el desafío es evitar que el precio alto oculte el deterioro de la base productiva.

El repunte previsto para el próximo año depende de la normalización simultánea de varias faenas, principalmente Codelco, con mejor desempeño de El Teniente y Rajo Inca, la consolidación de Quebrada Blanca y mejores resultados en Escondida, Collahuasi, Los Pelambres y Mantoverde.

Cochilco condicionó ese escenario a que no se repitan accidentes, huelgas ni retrasos y a que los proyectos alcancen a tiempo sus parámetros de recuperación, por lo que mantuvo un sesgo de riesgo a la baja.

La corrección del precio hacia 2027 responde a mayor oferta mundial y menor consumo chino

La corrección del precio hacia 2027 responde a una recuperación de la oferta minera mundial, que crecería 3,8% hasta 24,47 millones de toneladas tras un avance de apenas 0,2% en 2026, y a una moderación del consumo chino, que pasaría de crecer 2,7% a 1,4%.

Asimismo, precisaron que un precio menor no implica un mercado holgado, ya que el superávit de cobre refinado sería de 225 mil toneladas en 2026 y de 179 mil toneladas en 2027, equivalentes a 0,8% y 0,6% de la demanda, respectivamente.

En esa línea, atribuyeron parte de la estrechez física del mercado a la redistribución geográfica de los inventarios hacia Estados Unidos, impulsada por las expectativas arancelarias, que restringió la disponibilidad en China y Asia.

Los inventarios conjuntos de las tres principales bolsas cayeron 15% durante el trimestre, desde 1,25 millones de toneladas en marzo hasta 1,07 millones a fines de junio, mientras las existencias en COMEX aumentaron 13,5% hasta 604,5 mil toneladas y pasaron a concentrar el 56,8% del total visible.

A los factores anteriores, se sumaron las dificultades operacionales de Grasberg y Kamoa-Kakula, la menor producción y la demanda asociada a redes eléctricas y centros de datos, elementos que en conjunto explicarían que el superávit estadístico no refleje del todo las condiciones del mercado físico.

Demanda mundial crecería 1,9% en 2026, con China concentrando el 57,6% del consumo

Sobre la demanda mundial, Cochilco proyectó un crecimiento de 1,9% en 2026, hasta 27,86 millones de toneladas, con China concentrando 57,6% del consumo global.

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