Unas 70.000 personas huyen del noroeste de Pakistán ante una posible ofensiva militar

Por CNN Chile

01.02.2026 / 09:46

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El desplazamiento, que se produce bajo condiciones de frío extremo y nieve en el distrito de Khyber, ha vaciado ya cerca del 80 % de este enclave.


(EFE) – Unas 70.000 personas han abandonado sus hogares en el valle de Tirah, en el noroeste de Pakistán, ante el temor a una inminente operación del Ejército contra grupos insurgentes en la frontera con Afganistán, informaron este domingo fuentes oficiales.

“Hasta ahora, más de 12.000 familias han salido del valle de Tirah y se han registrado con nosotros. Esas 12.000 familias representan a unas 70.000 personas”, dijo a EFE Talha Rafiq, comisionado asistente de la localidad de Bara, quien estima que el total de desplazados podría alcanzar las 19.000 familias.

El desplazamiento, que se produce bajo condiciones de frío extremo y nieve en el distrito de Khyber, ha vaciado ya cerca del 80 % de este enclave.

Este éxodo en el noroeste coincide con una de las jornadas más sangrientas de los últimos años en Pakistán, en la provincia de Baluchistán (sur), donde el Ejército intenta recuperar el control tras una ofensiva masiva de separatistas que ha dejado más de un centenar de muertos en ataques coordinados.

El Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), el principal grupo talibán del país y aliado de los talibanes afganos, opera en el norte, mientras que el BLA, los baluchis separatistas, lo hace en el sur.

Aunque los grupos armados son distintos, el desafío para Islamabad es una pérdida de control territorial que ha obligado al mando militar a movilizar tropas en dos frentes simultáneos.

En Tirah, el portavoz militar, el teniente general Ahmed Sharif, ha insistido en que las tropas realizarán operaciones basadas en inteligencia “allí donde haya militantes (insurgentes)”.

Mientras el gobierno de Khyber Pakhtunkhwa vincula el movimiento a una ofensiva militar inminente, el Ejecutivo central en Islamabad sostiene que se trata de una migración estacional rutinaria por el invierno.

La Alianza Política de Bara, que agrupa a líderes locales y ancianos, celebró este sábado una Jirga (asamblea consultiva) para exigir el cese de los ataques en zonas residenciales, y denunció el uso de artillería, morteros y drones en el valle, lo que ha provocado el pánico entre la población civil.

Los líderes locales presentaron un pliego de demandas exigiendo un “regreso honorable” de las víctimas y garantías de una paz sostenible, en una región que ha servido históricamente de refugio para milicias islamistas.