La escalada genera preocupación internacional no solo por el riesgo de una expansión del conflicto, sino también por las posibles implicancias legales de atacar infraestructura civil, lo que podría constituir un crimen de guerra según el derecho internacional.
(CNN) – El tiempo se agota antes del plazo que el presidente estadounidense Donald Trump ha fijado para que Irán llegue a un acuerdo y abra el estrecho de Ormuz, o de lo contrario será bombardeado intensamente y se enfrentará al “infierno”.
Trump había fijado las 8 p. m. ET del martes (3:30 a. m. hora de Teherán del miércoles) como fecha límite para llegar a un acuerdo, amenazando el domingo con atacar las centrales eléctricas y los puentes de Irán. El martes intensificó aún más su retórica, advirtiendo que “toda una civilización morirá esta noche”.
Sin embargo, en las últimas semanas ha lanzado ultimátums similares en varias ocasiones, posponiendo el plazo cada vez. Su amenaza es sumamente controvertida, ya que muchos señalan que atacar infraestructura civil constituye un crimen de guerra.
Aun antes de que venciera el plazo fijado por Trump, el martes se reportaron ataques contra infraestructuras críticas o en sus inmediaciones. Estados Unidos atacó objetivos militares en la isla de Kharg, principal centro de exportación de petróleo de Irán, aunque no tuvo como objetivo instalaciones petroleras, según informaron funcionarios estadounidenses y de la Casa Blanca.
Según el vicepresidente JD Vance , estos ataques no supusieron “un cambio de estrategia” ni modificaron el plazo fijado por Trump.
Varias líneas ferroviarias , autopistas y otras carreteras en todo Irán fueron atacadas el martes, incluyendo un ataque a un puente ferroviario que dejó dos muertos. Los ataques israelíes tuvieron como objetivo todas las rutas de transporte en Irán el martes, según informó una fuente israelí a CNN.
El presidente fijó el plazo en una publicación de Truth Social el domingo, después de emitir un mensaje soez en el que reiteraba las amenazas de bombardear infraestructuras iraníes clave si Teherán no abre el estrecho, un punto estratégico en el comercio energético mundial.
En declaraciones posteriores el lunes, Trump afirmó que Estados Unidos tiene un plan para destruir todos los puentes y centrales eléctricas de Irán antes de la medianoche del martes. “Me refiero a la demolición total antes de las 12”, declaró Trump.
Trump reiteró esa amenaza el martes por la mañana. “Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás”, escribió en Truth Social . “No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”.
Anteriormente, había amenazado con atacar otras infraestructuras iraníes, incluidos pozos petrolíferos y plantas desalinizadoras de agua.
Hasta el momento, Teherán ha respondido públicamente con desafío, y un comandante militar calificó el martes las amenazas de Trump de “infundadas” y “delirantes” .
“Si se repiten los ataques contra objetivos no civiles, nuestra respuesta de represalia será mucho más contundente y a una escala mucho mayor”, advirtió Ebrahim Zolfaqari, portavoz del Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, utilizado por las fuerzas armadas de Irán.
El lunes, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán instó a los estadounidenses a responsabilizar a su gobierno por lo que describió como una “guerra injusta y agresiva” contra Irán.
Imágenes difundidas por la agencia de noticias semioficial Fars mostraron a personas formando cadenas humanas alrededor de al menos dos centrales eléctricas, siguiendo las instrucciones de un ministro iraní.
Atacar infraestructuras civiles críticas podría considerarse un crimen de guerra. Los objetos indispensables para la supervivencia de una población, incluidas las plantas de tratamiento de agua, están prohibidos como objetivos militares según los Convenios de Ginebra.
La infraestructura podría considerarse un objetivo válido si tiene un doble uso para el ejército iraní. Pero Trump ha amenazado no solo con volar algunas de las centrales eléctricas de Irán, sino con volarlas todas .
“Hay muchos exabogados militares y expertos en derecho que se han mostrado muy reacios a afirmar que cualquier bombardeo de infraestructura civil sea un crimen de guerra, porque existen casos en los que está permitido. Pero la retórica del presidente este fin de semana, para mí y creo que para muchos otros, cambió nuestra opinión al respecto”, dijo Margaret Donovan, exabogada del Cuerpo de Abogados Militares del Ejército de los Estados Unidos.
“Estamos viendo, básicamente, una amenaza directa a algo que sabemos que va a ser catastrófico para la población civil.”
Varios países se han puesto en contacto en privado con la administración Trump para advertirle sobre este tipo de ataques, pero la mayoría ha evitado hasta ahora reprender públicamente al presidente estadounidense. Entre ellos se encuentran algunas naciones del Golfo, preocupadas por la posibilidad de que Irán ataque su infraestructura civil en represalia, según fuentes regionales.
La administración Trump ha restado importancia a estas preocupaciones, y la Casa Blanca declaró la semana pasada que Estados Unidos siempre respetaría el derecho internacional. Al ser cuestionado sobre el tema el lunes, Trump afirmó no estar preocupado y que el verdadero crimen de guerra era “permitir que Irán tuviera un arma nuclear”. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, no respondió el martes a una pregunta a gritos de CNN sobre si los ataques constituirían un crimen de guerra.
Trump afirmó el lunes que Irán es un “participante activo y dispuesto” en las negociaciones para poner fin a la guerra, y que las conversaciones con los intermediarios “van bien”.
CNN informó el lunes que Pakistán, Egipto y Turquía han estado actuando como mediadores entre Estados Unidos e Irán, pero que las conversaciones indirectas se estancaron la semana pasada y que los esfuerzos para lograr una reunión presencial parecían haber terminado.
Sin embargo, los esfuerzos diplomáticos se toparon con un obstáculo importante el lunes, después de que ninguna de las partes aceptara una propuesta de última hora para un alto el fuego de 45 días y la reapertura del estrecho de Ormuz, redactada por países que trabajan para poner fin a la guerra.
Trump calificó la propuesta de “un paso importante”, pero afirmó que “no es suficiente”, y añadió que solo él puede determinar si habrá un alto el fuego. Por su parte, Irán rechazó la propuesta , argumentando que una pausa en los combates permitiría a los adversarios prepararse para la continuación del conflicto.
Según los medios estatales iraníes, Teherán envió una respuesta de 10 puntos, en la que pedía el fin definitivo de la guerra “de acuerdo con las consideraciones de Irán”.
Una fuente de seguridad paquistaní declaró a CNN que Islamabad estaba intentando mantener viva la posibilidad de un avance diplomático, pero que un ataque perpetrado la madrugada del martes contra infraestructura vital en Arabia Saudí podría haber disminuido las posibilidades de lograrlo.
No obstante, cuando CNN le preguntó el martes si esperaba que Irán se sentara a la mesa de negociaciones, Rubio insinuó que habría “más noticias” más adelante, sin dar más detalles.
¿Qué ataques han cometido ya Estados Unidos e Israel?
Atacar objetivos como este no sería algo totalmente nuevo para Estados Unidos e Israel. Irán ya los ha acusado de atacar infraestructura civil, incluyendo universidades, la central nuclear de Bushehr y un importante puente colgante aún en construcción a las afueras de Teherán, un ataque que dejó al menos 13 muertos.
Pero mientras que Estados Unidos e Israel han alegado previamente el uso militar en la mayoría de los casos al atacar sitios como estos, las declaraciones de Trump no se expresan en el mismo lenguaje. Esto marca un cambio retórico, si no un cambio total de estrategia.