(CNN Español) – El Palacio de Belvedere, que data de 1484 y guarda preciosas obras de arte de los Museos Vaticanos, está siendo vuelto a pintar… con leche.
Se trata de una antigua receta que ha probado ser más duradera que cualquier otra pintura sintética moderna.
“No somos nostálgicos del pasado”, dijo el arquitecto en jefe del Vaticano, Vitale Zanchettin.
“El punto es que creemos que estas soluciones envejecen mejor. Han sido examinadas y puestas a prueba”.
En línea con el énfasis que el papa Francisco pone en la ecología, la leche utilizada proviene de las vacas del pontífice, que son criadas en la residencia papal de Castel Gandolfo, a las afueras de Roma.
Se combina con cal apagada y pigmentos naturales, en este caso, el color crema original usado en los años 1500 y colocado a mano sobre las paredes con una técnica centenaria.
Barbara Jatta, directora de los Museos Vaticanos, dice que la encíclica del papa Francisco sobre el medio ambiente es su guía para los trabajos de restauración: “Realmente tratamos de aplicar estos métodos no invasivos”, dijo Jatta. “No invasivos para el medio ambiente ni para la gente”.
Lo más leído
- Día del Patrimonio 2026: Anuncian fechas y abren inscripción de actividades
- Ministra Parot descarta privatizar el GAM y asegura que el proyecto “no quedará botado” pese a paralización de obras
- Providencia abre el primer laboratorio municipal gratuito de impresión 3D: ¿Cómo acceder?
- Luciano Cruz-Coke advierte al Gobierno de Kast: "No vamos a aceptar que haya recorte a beneficios sociales"
- Diputado Jaime Araya oficia a ministra Sedini para solicitar suspensión de Cristián Valenzuela tras dictamen de Contraloría