Entre la lista de las regulaciones esperadas está una nueva supervisión del uso del agua —como el riego por goteo y la reutilización de aguas residuales— que podría resultar costosa para las empresas de marihuana. Otras reglas requerirán licencias y verificación de antecedentes para distribuidores y capacitación en seguridad y educación para los consumidores.
Dispensarios como Green Alternative, que tiene 10.000 pacientes en San Diego, se están preparando para agregar clientes no médicos a su clientela.
Esto requiere no solo de acumular marihuana, sino de negociar obstáculos a nivel estatal y local, para la concesión de licencias, la zonificación, la fiscalización y otros temas.
Por otra parte, Massachusetts implementará las ventas de marihuana minorista el 1 de julio, una vez que los funcionarios del estado determinen si ciertas localidades podrán mantener una prohibición de la marihuana en sus respectivas ciudades.
Maine tendría el mercado más pequeño, y no está claro cuándo comenzará a operar.
Los votantes en California, Massachusetts y Maine aprobaron la legalización de la marihuana recreativa en los votos del referéndum en noviembre de 2016, el mismo día que Donald Trump fue elegido presidente. Por lo general, toma por lo menos un año para que los funcionarios estatales establezcan reglamentos para la industria.
Lo más leído
- Científicos chilenos se casan en la Antártica: Es el primer matrimonio en 16 años
- Ministra de Educación aborda controversia por el fin de recursos para “Yo Elijo mi PC”: “Hay una discusión que se tiene que llevar a cabo”
- Presidenta de la FECh por incidentes en marcha estudiantil: “Los hechos de violencia en general en una movilización pacífica son condenables”
- Granizos y relámpagos sorprenden en distintos sectores de la Región Metropolitana: Mira los registros del momento
- De “quienes pensaban que me iba a ir para la casa, eso no va a pasar” a retomar la agenda: Los pasos de Bachelet tras retirar su postulación a la ONU