El pequeño macaco japonés se ha refugiado en un peluche de orangután ante el rechazo de su madre y durante su proceso de adaptación a la manada. El médico veterinario del Buin Zoo, Sebastián Celis, explicó por qué este objeto es clave para Punch.
La historia de Punch, el pequeño macaco japonés, ha conmovido al mundo y se ha convertido en un símbolo de resiliencia y de la capacidad de persistir pese al rechazo y el abandono.
En julio de 2025, en medio de altas temperaturas en Japón, nació Punch. Su madre, tras un parto difícil y debido a su inexperiencia, lo abandonó, por lo que fue cuidado inicialmente por los trabajadores del zoológico de la ciudad de Ichikawa.
“La madre de Punch era muy joven y estaba dando a luz por primera vez. Además, era julio y en Japón hacía mucho calor, el sol era realmente abrasador, así que estaba extremadamente agotada”, explicó el trabajador del zoológico, Kosuke Shikano.
Ante la ausencia materna, los funcionarios idearon una estrategia para que Punch pudiera compensar la falta de apego y cariño, y facilitar su futura integración en la manada: le entregaron un peluche de orangután.
El camino de Punch no ha sido fácil. Su peluche se transformó en su refugio y espacio seguro durante este proceso. Entre avances y retrocesos, ha ido logrando la aceptación del grupo, y recientemente se pudo apreciar el primer abrazo que tanto tiempo había esperado.
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¿Existen más Punch en el mundo?
Gustavo Marwitz, del equipo de comunicaciones del Buin Zoo, explicó que esta técnica se utiliza a nivel mundial y se aplica cuando los mamíferos no cuentan con el cuidado ni el cariño de sus familias.
En tanto, el médico veterinario del Buin Zoo, Sebastián Celis, detalló que está científicamente comprobado que este método resulta efectivo.
“En general, los monos cuando nacen, sobre todo especies como el caí o el tití, pasan las 24 horas del día aferrados a su madre. Entonces está comprobado, y existen estudios psicológicos, que el peluche de contención les ayuda a regular su frecuencia cardíaca, su temperatura corporal, disminuye el estrés, reduce la ansiedad y se transforma en un pilar fundamental en su transición para luego integrarse al grupo”, destacó.
Asimismo, remarcó que “es una etapa importante de su vida, de su infancia, donde efectivamente lo utilizan, y es el mejor vehículo para después realizar la transición con el grupo, además de disminuir la impronta con las personas”.
Por ello, enfatizó que en el caso de Punch, este método ha sido clave durante su proceso de adaptación. “En una primera etapa es fundamental, luego comienza la exploración. Uno observa que él se desprende un poco, empieza a explorar y llega un momento en que lo deja más de lado y ya no lo incorpora dentro de sus actividades sociales”, concluyó.