Los países de la Eurozona aprobaron un segundo rescate financiero para Grecia, de más de 170 mil millones de dólares. El acuerdo incluye la presencia permanente de un grupo que supervisará cada una de sus decisiones.
Para obtener la ayuda, Grecia cedió parte de su soberanía fiscal a cambio del paquete de ayuda. Es decir, una delegación de la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo – a quienes en conjunto se llama "La Troika"- se establecerá de forma permanente en Atenas para comprobar que se cumplan todas las exigencias.
La primera involucra el pago de sus deudas, incluso por sobre los sueldos.
El CFA advirtió que se podría concretar "el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de Balance Estructural (BE), que incluso podría ser de un nivel mayor a lo proyectado debido a riesgos de desviaciones en los ingresos y gastos fiscales".