Rocío Montes: “Aplaudo a quienes, en medio del alboroto, reinstalan debates que parecen contraculturales”
Por Rocío Montes
30.03.2026 / 22:57
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La panelista de Tolerancia Cero, Rocío Montes, deslizó una reflexión en su minuto de confianza: “En el debate chileno (y mundial) gana por estos días el que grita más fuerte. No es un espacio propicio ni para los moderados ni para la reflexión. Aplaudo, entonces, a quienes, en medio del alboroto, reinstalan debates que parecen contraculturales”.
Dedico este minuto de confianza a las personas que en medio de una gran cantidad de hechos de interés público y debates muy encendidos, desde muy diferentes frentes insisten en volver a las preguntas fundamentales y, sobre todo, a una central: ¿qué tipo de sociedad estamos construyendo?
La rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés, ha hablado sobre la importancia fundamental de poner a los estudiantes en el centro, a verlos como personas, no solamente como un arancel o un deudor, a propósito por ejemplo del debate de la gratuidad o del cobro del CAE. Hizo una defensa a las lógicas cooperativas, no adversariales.
Por otro lado, y en Semana Santa, el cardenal Fernando Chomalí también ha reiterado en la importancia de instalar a las personas en el centro, porque el desarrollo de un país -dijo- no es solamente económico. Habló de desarrollo social, espiritual, familiar. “Los grandes problemas se solucionan poniéndose a pensar qué sociedad queremos construir y de qué manera contribuimos para ello”, analizó el arzobispo de Santiago.
Y el rector Carlos Peña que, a propósito del estudiante que asesinó a una profesora en Calama, en su columna titulada “Horror en la escuela” analizó cómo “desgraciadamente, en todos estos años o décadas, la familia, el barrio, la iglesia y todas esas agencias socializadoras se han deteriorado”. ¿Y la educación?, de preguntó Peña. Solo se ha pensado desde las políticas públicas.
En el debate chileno (y mundial) gana por estos días el que grita más fuerte. No es un espacio propicio ni para los moderados ni para la reflexión. Aplaudo entonces a quienes, en medio del alboroto, re instalan debates que parecen contraculturales en una sociedad que clama hace décadas por más conexión y empatía de parte de sus líderes.