Montes: “¿Puede la política y el sector privado seguir perdiendo de vista a quienes quedan al margen de la historia?”

Por

El fin de semana tuve la oportunidad de conversar, en el Festival Penguin Providencia, con dos escritores: el español Paco Cerdà y el argentino Eduardo Sacheri, que en sus últimos libros han vuelto la mirada hacia dos hechos que marcaron la historia de sus respectivos países.

Cerdà en su libro Presentes se remonta a 1939 para contar los 11 días y 10 noches del traslado del cuerpo del falangista José Antonio Primo de Rivera desde Alicante al Escorial. Era el comienzo de la dictadura franquista.
Sacheri en Qué quedará de nosotros viaja a 1982, a la Guerra de las Malvinas que enfrentó a Argentina con el Reino Unido.

Y hay algo notable. Ambos autores -desde la no ficción y la ficción- se alejan del relato oficial y, en un ejercicio de memoria, realizan una labor de microscopio, o de lupa, a los que quedan al margen de la historia. Un joven en un campo de concentración o un tipógrafo que estaba en una cárcel (en el caso del español Cerdà), o al Conejo, Antonio, Carlitos (los personajes que rescata Sacheri).

Todo esto me hizo preguntarme quiénes son los que hoy quedan al margen de la historia en Chile, mientras la élite discute sobre la compleja contingencia.

Y ahí veo a las miles de personas que hoy lo están pasando mal por el encarecimiento de la vida.

La canasta básica alimentaria registró un aumento del 4,1% anual en marzo. Estamos en medio de una ola muy compleja y lo mostrará el dato de inflación de abril que se conocerá los primeros días de mayo. El alza mundial del precio del petróleo, y la decisión del Gobierno del Presidente José Antonio Kast de no contenerlo, hace difícil la vida de muchos chilenos. Y podemos culpar a unos y a otros, a esta Administración, o a la anterior y a la anterior, a una oposición y a otra, a la primera o segunda constituyente, pero a los ciudadanos hoy les cuesta llegar a fin de mes.

Todo esto lo contamos en EL PAÍS en un reportaje titulado: El sueldo ya no alcanza.

Y si el sueldo ya no alcanza, ¿puede la política y el sector privado seguir perdiendo de vista a la gente, a los que quedan al margen de la historia?

Lee también