“El cable en sí no es el problema…”: Luis Schmidt, exembajador en China, abordó la polémica sobre el cable submarino

Por CNN Chile

25.02.2026 / 22:27

Experto en las relaciones exteriores en el gigante asiático y conocedor de las tratativas que existen en este tipo de proyectos, Schmidt habló en CNN Prime sobre la polémica que se ha generado a propósito de este proyecto con China Mobile, recordando cómo fueron sus acercamientos junto al entonces Presidente Piñera.


Este miércoles el Presidente Gabriel Boric entregó un respaldo rotundo a su ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, en el marco de la polémica sobre el proyecto de cable submarino que busca unir Chile con China, generando una conexión directa con Asia que a la fecha no existe.

Sobre lo que ha dejado la polémica habló en CNN Prime el exembajador de Chile en China, Luis Schmidt, quien representó al país en los dos periodos de Sebastián Piñera por lo que vio de cerca cómo se gestó la iniciativa que hoy está en la palestra.

La idea fue ofrecida en primera instancia por parte de la firma Huawei cuando la presidencia la ostentaba Michelle Bachelet. Aceptando revisar las características del proyecto, este no tuvo mayores avances durante su administración quedando así pendiente a ser visto por quien le sucedía, el Presidente Piñera.

Sin embargo, ya en 2019 con Donald Trump dirigiendo Estados Unidos, Chile recibió la primera advertencia norteamericana: fue el propio secretario de Estado, Mike Pompeo, quien aseguró que si bien el país puede tomar las decisiones que estime convenientes, un movimiento como este sí o sí tendría repercusiones.

Así, cuenta Schmidt, Piñera le pidió suspender la visita a Shenzhen por “prudencia”, pero que bajo su consejo se restó solo de la visita a la planta principal de Huawei y no la visita completa a la ciudad. Shenzhen es denominada la “Silicon Valley” de China, por la gran cantidad de empresas tecnológicas apostadas allí.

“En algún momento me dijo (el Presidente Piñera) que iba a llevar a la subsecretaria de Telecomunicaciones, que se junte ella con los ejecutivos de Huawei en el hotel. Pero con posterioridad el Presidente estaba muy contento con lo que había sido la visita a Beijing y decidió participar en esa reunión, pero fue muy claro con los altos ejecutivos de Huawei que no podía ser este cable de fibra óptica un acuerdo de gobierno a gobierno, que Chile hacía licitaciones internacionales, que ellos podrían participar, pero que acuerdos de gobierno a gobierno no podía haber”, contó Schmidt.

De ese proceso de licitación que sí se llevó a cabo resultó el cable de Humboldt, que en trabajo con Google conectará Chile y Australia. Pero aún quedan varios miles de kilómetros aún para llegar a Asia.

“Ese proyecto llega a la mitad del problema: tenemos que entre Chile y China hay 22 mil kilómetros; hasta Australia hay 13 mil nomás, así que todavía queda mitad de camino para llegar al Asia”, agregó el exembajador.

Ahora bien, de la polémica surgen al menos dos cuestiones: por un lado está los efectos que estas tratativas tengan en las relaciones exteriores que mantenemos tanto con China como con Estados Unidos; por otro, el propio proyecto y cuán necesario resulta para el país.

En cuanto al segundo punto es que Schmidt es claro en señalar que no es un mal proyecto, sobre considerando la importancia de China como eje comercial de toda Asia. “Tener un cable de fibra óptica con el Asia hace mucho sentido para que Chile participe de los avances tecnológicos, de la rapidez de entrega de datos y una cantidad de beneficios que a lo mejor hay que estudiarlos”, dijo.

“El cable en sí no es un problema, hay que estudiarlo. Ahora, hay preguntas como la siguiente: ¿Chile está capacitado para resolver los problemas de captura de datos o de poca transparencia del gobierno de China?”, agregó el exembajador.