El académico de la Escuela de Gobierno de la PUCV, Nicolás Freire, analizó en CNN Chile los efectos que podría generar la eventual incorporación del presidente del PNL, Johannes Kaiser, al gabinete del presidente electo José Antonio Kast.
El académico de la Escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Nicolás Freire, abordó en Hoy Es Noticia de CNN Chile la composición del gabinete del presidente electo José Antonio Kast, que se dará a conocer el próximo 20 de enero.
Desde su perspectiva, es normal que en este tipo de procesos “suban o bajen nombres”, pero advirtió que no es habitual que las definiciones se terminen zanjando por fuera del Ejecutivo, como ocurrió con la reciente declaración del Partido Nacional Libertario (PNL).
La colectividad informó el pasado 14 de enero que, “tras evaluar las conversaciones sostenidas en los últimos días, no formará parte del Gobierno”, argumentando que “el diseño político escogido nos aleja de la posibilidad de incidir en aquellas áreas en las que construimos nuestra oferta programática. Podemos ser un mejor aporte desde una posición de responsabilidad e independencia”.
En ese sentido, Freire planteó que “tener a Johannes Kaiser dentro del gabinete, en una posición cómoda, podría ser una alternativa válida para él”. Sin embargo, advirtió que para el Gobierno la negociación pasa por preguntarse “qué tan seguro voy a estar de que, en ese rol, no se termine transformando en un detractor interno”, y agregó que ello podría convertirse en “una piedra en el zapato del mismo Gobierno”.
Respecto a las recientes declaraciones de Kaiser, quien planteó en Emol que “siempre es posible cambiar de opinión cuando cambian las condiciones”, Freire consideró que, al reabrirse esa puerta, la interrogante es si seguirán sobre la mesa los nombres de Ximena Rincón y Jaime Campos.
Ante este escenario, el futuro mandatario deberá definir si la figura de Kaiser estará dentro o fuera del Ejecutivo.
Lee también: “Es posible cambiar de opinión”: Kaiser abre la puerta a sumarse al gobierno de Kast, pero lo condiciona a mejoramiento de oferta
“Al menos desde el análisis político, por puro posicionamiento electoral, su único camino sería similar al que hizo Kast con Chile Vamos, es decir, extremar un discurso y marcar una diferencia. ¿Por qué? Porque, si no, su oferta de valor no es nada respecto a lo que podría ofrecer un Arturo Squella u otro liderazgo dentro del Partido Republicano”, enfatizó.
Consultado sobre qué decisión sería más conveniente para las aspiraciones de Kast, respondió que “lo mejor sería configurar una estrategia táctica en la que exista un acuerdo respecto de cuál va a ser el rol que va a ocupar Kaiser”. En esa línea, sostuvo que “es mejor un Kaiser fuera del gabinete”.
Esto, explicó, bajo la premisa de que el conflicto podría transformarse en una “bomba de tiempo”: “Las repercusiones de que explote dentro del Gobierno serían mayores y podrían generar mucho más daño que si ocurre desde una posición de oposición”, ya que una eventual salida marcaría “una fractura y un distanciamiento comunicacional”.