AstraZeneca en Chile: La carrera contra el tiempo para que la innovación médica llegue a los pacientes

Por José Ferrada
Paulo Ramos Ribeiro, Country Manager de AstraZeneca Chile, durante una actividad sobre innovación médica y salud.

https://youtu.be/2BLolJYTxGQ

El acceso oportuno a la innovación médica se presenta como uno de los principales desafíos del sistema de salud chileno, según explica Paulo Ramos Ribeiro, Country Manager de AstraZeneca Chile y director de la Unidad Biofarmacéutica del Cono Sur, en el podcast “Lo que la ciencia puede hacer”, coproducción entre CNN Chile y AstraZeneca.

Años de desarrollo detrás de cada medicamento

Ramos explica que el 90% de los intentos de desarrollo de productos farmacéuticos no logra convertirse en un medicamento disponible, y que un producto que llega hoy a las farmacias comenzó su desarrollo entre 15 y 20 años atrás. En ese proceso, los estudios clínicos cumplen un rol central: según detalla, la compañía invirtió alrededor de 8 millones de dólares en estudios clínicos en Chile el año pasado, y durante este año ya registra montos similares distribuidos en cerca de 35 estudios, más de 100 centros de investigación y 300 investigadores.

El ejecutivo señala que la compañía destina más del 20% de sus recursos a investigación y desarrollo, concentrando su innovación en cuatro áreas clave, entre ellas la obesidad, condición que según indica presenta niveles crecientes a nivel global. Ramos vincula este trabajo con el envejecimiento poblacional, y proyecta que para 2040 el 60% de la población tendrá más de 60 años, lo que exige anticipar tratamientos y diagnósticos más tempranos, especialmente en enfermedades crónicas como la diabetes, que hoy afecta a cerca de 2,5 millones de personas en Chile.

Brechas de acceso y el rol de la inteligencia artificial

Uno de los principales obstáculos identificados por el ejecutivo es la brecha entre el desarrollo de nuevas moléculas y su disponibilidad efectiva para los pacientes. Según indica, de 150 moléculas desarrolladas en los últimos diez años, solo cinco cuentan hoy con cobertura universal en Chile. Ramos también destaca los programas de la compañía orientados a mejorar el diagnóstico mediante la identificación de biomarcadores, un proceso que en ocasiones supera las capacidades de los laboratorios locales.

Respecto al uso de inteligencia artificial, el ejecutivo señala que esta tecnología permite acelerar procesos de investigación y mejorar la precisión diagnóstica, citando como ejemplo un proyecto desarrollado en Argentina en el área de oncología, que permitió identificar pacientes que previamente no habían sido detectados mediante revisión convencional. Ramos enfatiza que la inteligencia artificial actúa como un complemento del trabajo médico, y no como un reemplazo de la evaluación humana.

Finalmente, el ejecutivo destaca el potencial de Chile en el desarrollo de esta industria, aunque plantea la necesidad de aumentar el número de especialistas médicos y actualizar de forma más ágil las guías terapéuticas frente a la evidencia científica. Según Ramos, los avances en el área cardiovascular ya permiten hoy vivir en promedio ocho años más, un indicador que la compañía busca extender a otras patologías crónicas.

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