Hoy comenzó la franja electoral con miras a las elecciones en un mes, el 19 de noviembre y se realizó el segundo debate presidencial a través de los medios de comunicación; esta vez de la Asociación de Radiodifusores de Chile.
En lenguaje hípico, las candidaturas entraron en tierra derecha y a medida que los plazos se acotan, los ataques suben de tono.
Durante los últimos días hemos visto acusaciones infundadas y hasta agresiones, relacionar sin pruebas la candidatura de un contendor a redes de narcotráfico, filtrar conversaciones “off the récord” o reservadas, cerrarle el vidrio en la cara a un contenedor y hasta arrojarle monedas.
Puede que consiga algún efecto comunicacional, pero no ayuda a sacar a la política del descrédito y difícilmente moviliza al votante a elegir, como pide la presidenta Bachelet, “en que país quiere vivir”
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".