Cristiano Ronaldo se caracteriza por su velocidad y buen trato con el balón, por eso es que en el partido contra la Roma se dio una situación especial cuando marcaban al artillero.
Y es que CR7 se encontraba en problemas y necesitaba ceder el balón, razón por la cual sacó todo su talento para intentar hacer una rabona, la cual terminó siendo un amague. La discusión se suscitó entre dos bandos, los que apuntan a la suerte del goleador al errar el pase de esta manera, y quienes sostienen que fue una jugada preparada para enganchar y poder acomodarse.
Una jugada extraña, la cual le dio buenos réditos al portugués.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.