Este jueves se disputó una nueva fecha de la primera B del fútbol chileno, donde destacaba el encuentro entre dos de los clubes más importantes del balompié nacional: Santiago Wanderers visitó a Cobreloa en Calama.
El partido se disputaba de forma normal hasta los minutos finales de la primera etapa, donde una jugada polémica terminó por generar la molestia del equipo porteño. Corrían 45+5 minutos del primer tiempo y tras un remate de David Escalante, el balón golpeó el travesaño, luego el palo izquierdo del portero de Wanderers, Fernando Hurtado y terminó rebotando 1 metro fuera de la línea de gol.
Lee también: Grave error de Paulo Díaz deja a River Plate fuera de la Copa Argentina
Algunos jugadores de Cobreloa ya celebraban mirando con dudas al guardalíneas, y mientras los jugadores del equipo caturro levantaban los brazos reclamando que no había entrado, el árbitro del partido, Patricio Blanca, cobró la jugada como Gol, desatando la polémica y sentenciando el partido al empate.
Ver esta publicación en Instagram
“No alcancé a ver la jugada, no sé dónde picó. Hasta los jugadores de la banca de Cobreloa me dijeron que no entró por un metro“, dijo a TNT Sports, el guardameta del elenco de Valparaíso y figura del partido.
Lee también: Malas noticias en Macul: Colo Colo informó la detección de un caso de COVID-19 en el plantel profesional
“En esta división no hay VAR y lo quieren sacar en primera, ojalá que se aplique a todas las divisiones profesionales para que haya una justicia deportiva de verdad“, concluyó.
Lo más leído
- Providencia celebrará el Día Internacional del Jazz con un concierto gratuito
- Panoramas de mayo 2026: Fiestas de la Vendimia 2026 en Ñuñoa, Buin, Talca y Valparaíso
- Atlético de Madrid vs. Arsenal, por la semifinal de la Champions League: Previa, alineaciones, hora y cómo ver
- “Me extraña que Núñez esté más molesta que De Urresti”: Poduje responde a críticas y dice que no tiene problema en pedir disculpas por dichos en Valdivia
- Google acuerda ceder su inteligencia artificial al Pentágono pese a la protesta de cientos de empleados