Con la resistencia de la hinchada en Anoeta, Claudio Bravo tuvo un penoso retorno hasta su ex casa. Y es que la Real Sociedad derrotó por 1-0 al Barcelona, y los seguidores del equipo local tuvieron un hostil sentimiento con el chileno.
Desde que ingresó a la cancha, y en cada intervención que realizó, los de la Real pifearon al golero del cuadro blaugrana.
“Cabe destacar que el pasado verano, el portero denunció a la Real Sociedad por la comisión que le pertenecía a su agente en el traspaso al Barça, que era de un 10 por ciento. Quizás sea por ello que la que fue su afición le recibió en esta ocasión de esta manera pues en el partido de la temporada anterior no ocurrió nada parecido”.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".