Turnstile cumplió con las expectativas y se consolidó como uno de los shows más esperados de Lollapalooza Chile 2026. La banda liderada por Brendan Yates saltó al Cenco Malls Stage con “Never Enough”, canción que da título a su disco más aclamado y reciente, el mismo que les valió el Grammy a mejor álbum de rock este año. Desde los primeros acordes, la energía fue incontrolable.
Potencia hardcore y premio Grammy
Con solo dos canciones, la intensidad del moshpit obligó a la organización del festival a pedir a los asistentes que retrocedieran tres pasos, lo que generó cierto malestar entre el público. Luego de la pausa, la banda continuó con “I CARE”, otro de sus éxitos más queridos. Los bpms siguieron subiendo con “Dont play”, una fusión perfecta entre las percusiones dembow y el hardcore estadounidense que hizo vibrar la explanada.
El repertorio también incluyó “Drop”, una joya de su catálogo más antiguo que hizo estallar a los asistentes, quienes fueron enfocados en todo momento y llegaron a prender bengalas. La poderosa banda hizo transpirar a los asistentes, dejando a muchos sin polera en medio del moshpit. Uno de los momentos más intensos llegó con “BIRDS” , canción de su último disco que fue nominada a mejor interpretación metal en los Grammy.
Una de las cosas que más llamó la atención fue el poco uso de pantallas y las constantes interrupciones del show por las acumulaciones de público, lo que no impidió que Turnstile ofreciera una presentación que no decepcionó a nadie. Puro hardcore, sudor y catarsis colectiva.
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