El sujeto fue reconocido como Aaron Schlossberg, de 42 años, quien ejerce como abogado en Manhattan.
Tras el amplio rechazo que generó el video, ciudadanos norteamericanos comenzaron una recaudación de fondos en GoFundMe para así contratar mariachis para tocar frente a su casa, lo que se concretó el pasado viernes.
Lo que comenzó como una protesta a los dichos de Schlossberg terminó siendo una fiesta en la calle, como le han llamado en redes sociales, mientras todos coreaban “Canta y no llores”.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.