Revisa los diversos aspectos que detonaron el descontento de la ciudadanía en el país carioca, en el análisis de Guillermo Holzmann.
Las protestas que se están generando durante las últimas semanas en diversas ciudades de Brasil han desatado un fuerte cuestionamiento a la institucionalidad del país carioca.
Si bien es cierto este problema se originó por un simple hecho: valor del transporte público. Además en varias ocasiones este sistema se ha criticado por su mal servicio, su mala planificación, etc. Con el paso de los días nuevos problemas sociales se fueron agregando a estas manifestaciones, tales como la calidad de la educación, del servicio de salud pública,y de la vivienda.
Pero hay dos factores esenciales que han colmado la paciencia de los ciudadanos como la corrupción y sobre todo los altos gastos que ha realizado el Gobierno de Brasil en la organización de los eventos deportivos como la Copa Confederaciones, el Mundial de 2014 y la organización de los Juegos Olímpicos.
En otro tema, el analista abordó la situación actual que se vive en Siria, país que pasa por una guerra civil que lleva miles de muertos en los últimos 2 años y las posibilidades de realizar una conferencia para buscar la paz se ve muy compleja, debido a la gran polarización que vive el país.
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