En pocos segundos un niño de 11 años hizo gala de dos talentos y pasiones, el fútbol y armar un cubo rubik, donde se lució realizando ambas cosas a la vez sorprendiendo a muchos, ya que dominó la pelota sin problemas, mientras posó su mirada en los colores del cubo para dejar todos los cuadros ubicados en su posición original.