El canal del museo Smithsoniano subió increíbles imágenes que muestran cómo este grupo de buzos localizaron y ayudaron a este tiburón ballena a liberarse de un residuo de una red de pesca comercial que tenía enredada.
Según explicó en el video, el objeto lo tenía durante años, y así lo demuestran las marcas que tiene en las aletas producto del crecimiento del animal con el cordón amarrado.
Algo que sorprendió a los buzos fue la colaboración del tiburón, que se mantuvo quieto en todo momento cuando se le acercaron.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.