Cuando salían de una casa, no se dieron cuenta de la presencia de un oso a pocos metros.
Cuando salían de una casa, no se dieron cuenta de la presencia de un oso a pocos metros.
Bob e Irene McKeown son los protagonistas de esta historia, que nos muestra cómo casi se enfrentaron a un animal salvaje y al mismo tiempo no se dieron cuenta, al menos al comienzo.
Ocurrió en Pasadena (California), donde ambos salieron de la casa en que estaban para subir a su auto. En este pequeño trayecto, se toparon con uso sin darse cuenta, mientras el animal se quedó completamente quieto para evitar ser visto.
Una vez que cerraron la puerta y se dirigieron al auto, el oso los siguió y terminan los tres saliendo de cámara. A los segundos se ve regresar al hombre alterado, pero solo. De seguro a llamar a las autoridades para reportar el peligro en el barrio.
¿La señora? No se preocupe, sólo después que subió al auto se dio cuenta que lo que había rozado antes de hacerlo era un oso.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.