La zona del desastre hoy en día es una zona de homenaje, que tiene un memorial y un museo.
Hammer recalcó el trabajo en conjunto con los países para poder "superar el terrorismo".
Gente común ahora puede grabar sus testimonios y contar cómo cambió su vida después del atentado.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".