El can fue despedido con emotivas palabras de su mentor, el cabo 1° Patricio Villegas.
Los hechos ocurrieron durante la media noche del viernes en las cercanía del hospital de Quilpué.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.