PUSLO: Habilitan herramienta que alerta a voluntarios cuando alguien sufre un paro cardíaco cerca

Por Carlos Reyes Piérola
Bomberos | Agencia Uno

Frente a un paro cardiorrespiratorio extrahospitalario, la ventana de supervivencia se reduce drásticamente minuto a minuto. Con el fin de recortar esos tiempos críticos de respuesta antes de la llegada formal de los servicios de urgencia, la plataforma de gestión de emergencias VIPER habilitó la herramienta PULSO, un sistema de alerta georreferenciada que notifica de forma instantánea a rescatistas y profesionales de la salud capacitados que se encuentren a menos de mil metros del lugar del suceso. La iniciativa se apoya en los despachos de los cuerpos de bomberos locales para activar una red de auxilio en paralelo.

El funcionamiento del mecanismo se integra de manera directa a los protocolos radiales y operativos de las centrales de comunicación. Una vez que la central bomberil asigna y despacha su clave interna para eventos cardiorrespiratorios, el sistema envía en simultáneo una notificación satelital a través de la aplicación móvil de VIPER. Esta advertencia llega exclusivamente a los dispositivos de los rescatistas acreditados que permanezcan en un radio de hasta 1.000 metros de la víctima, entregándoles las coordenadas exactas para iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras los carros de emergencia y las ambulancias avanzan en su trayecto.

Para resguardar la idoneidad técnica del personal que asiste en primera instancia, la plataforma exige una certificación formal previa. Los bomberos son autorizados de forma directa por cada institución mediante su Rol Único Tributario (RUT), mientras que los profesionales y técnicos del área médica deben registrar su cédula de identidad en la plataforma, la cual valida el título profesional en línea a través de los registros del Ministerio de Salud (Minsal). De acuerdo con los reportes del servicio, la herramienta ya opera en cuerpos de bomberos de diversas regiones del país, periodo en el que solo durante el pasado fin de semana largo de Fiestas Patrias se gestionaron 18 despachos de paros cardiorrespiratorios a nivel nacional.

La propuesta apunta también a resolver las brechas de aplicación de la Ley 21.156, marco normativo que desde el año 2019 exige la disposición de Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) en recintos de alta concurrencia pública bajo sanciones que alcanzan las 1.000 Unidades Tributarias Mensuales (UTM). Según explicó el director de operaciones (chief operating officer, COO) de VIPER, Camilo Salazar, el equipamiento físico resulta insuficiente si la comunidad carece de mecanismos ágiles de alerta: “Un desfibrilador colgado en la pared cumple la ley. Un desfibrilador conectado a una red que avisa salva una vida. No es lo mismo”.

Bajo esa misma línea técnica, Salazar enfatizó la necesidad de articular los recursos humanos que ya están presentes en el entorno inmediato de las personas afectadas. “En un paro cardíaco lo que falta casi nunca es voluntad: es que alguien capacitado sepa, a tiempo, que está ocurriendo a una cuadra. Eso es lo único que hace PULSO, y es lo que puede cambiar el desenlace”, sostuvo el directivo, remarcando además que “no construimos una red desde cero; los cuerpos de bomberos ya tienen el despacho, la disciplina y la gente capacitada, y lo que hicimos fue abrir ese aviso a quien puede llegar antes que el carro”.

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