Cáncer de mama y gastos médicos de alto costo: La importancia de conocer las coberturas de salud

Por

Además del impacto médico y emocional, un diagnóstico puede generar un fuerte gasto de bolsillo para las familias. Conocer y complementar las coberturas disponibles, entre ellas los seguros colectivos, puede marcar una diferencia importante.

Según el Observatorio Global del Cáncer, cada año se diagnostican en Chile más de 5.300 nuevos casos de cáncer de mama, lo que lo convierte en la principal causa de muerte oncológica femenina del país. Octubre, Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, es una oportunidad para hablar de prevención y detección precoz, pero también del costo económico que implica enfrentar una enfermedad de alta complejidad.

El tratamiento del cáncer de mama suele ser largo y considera múltiples etapas: consultas, exámenes de imagen y biopsias, cirugía, hospitalizaciones, quimioterapia, radioterapia, medicamentos y controles de seguimiento que pueden extenderse por años. Cada una de estas prestaciones tiene un costo alto, que puede ser muy significativo para el presupuesto de un hogar.
Si bien cualquier mujer puede desarrollar la enfermedad, el riesgo es mayor a medida que aumenta la edad, en quienes tienen antecedentes familiares directos y en quienes ya tuvieron la enfermedad anteriormente.

La Dra. Oncólogo Radioterapeuta de Clínica IRAM, Carolina Gabler, destaca la importancia de la detección precoz y cómo el diagnóstico impacta la vida de los pacientes y sus familias. “Detectar un cáncer en una etapa temprana no solamente mejora las posibilidades de curación; también puede significar tratamientos menos complejos y, por lo tanto, un menor impacto físico, emocional y económico para la paciente y su familia”.

Un estudio de 2024 sobre pacientes atendidos en el Servicio de Salud Metropolitano Norte —37,7% de ellos con cáncer de mama— mostró que, entre quienes combinaron atenciones públicas y privadas durante el proceso diagnóstico, el gasto promedio declarado llegó a $502.795 en atención primaria y $263.633 en atención secundaria. Para cubrir estos desembolsos, el 86,1% tuvo que recurrir a sus ahorros o al apoyo económico de familiares.

La protección financiera funciona en capas

La primera capa de protección es el sistema de salud previsional, ya sea Fonasa o Isapre. El cáncer de mama está incluido en las Garantías Explícitas en Salud (GES), lo que asegura acceso, oportunidad y protección financiera para las prestaciones definidas. Sin embargo, existen gastos que quedan fuera, como medicamentos oncológicos innovadores, exámenes genéticos o moleculares, segundas opiniones médicas y los costos asociados a cuidados.

Paola Herrera, gerente Comercial de Líneas Personales de Consorcio, explica que “el GES es una base muy importante, pero no cubre todo lo que puede requerir un tratamiento oncológico. Por eso hablamos de una protección en capas. Se pueden sumar seguros colectivos, seguros de salud complementarios y seguros oncológicos o catastróficos, que ayudan a cubrir aquello que el sistema base no alcanza a financiar”.

El beneficio que muchos tienen y no conocen

Una de las capas menos aprovechadas es el seguro colectivo que muchas empresas entregan a sus colaboradores. Se trata de un beneficio que en algunos casos puede extenderse a cargas familiares y que reembolsa parte de los gastos médicos.

Martin Kramer, gerente Comercial de Seguros Intermediados de Consorcio, comenta que ” nos encontramos con muchas personas que tienen un seguro colectivo contratado a través de su empleador; sin embargo, no todos manejan bien cómo usarlo. Por ello, frente a un tratamiento complejo, terminan pagando de su bolsillo gastos que podrían haber sido cubiertos a través del seguro o bien no utilizando toda la red de prestadores disponibles en Convenio. La educación es importante, y tanto las compañías como los corredores y las empresas cumplimos un rol fundamental. Hoy en Consorcio llegamos a muchas personas, tenemos más de 400 mil asegurados que confían en Consorcio, con 1.300 empresas aproximadamente, y recibimos más de 350 mil liquidaciones mensuales”.

Seguros oncológicos y catastróficos

Los seguros oncológicos y catastróficos están diseñados para enfrentar enfermedades graves y gastos de alto costo. Los primeros cubren prestaciones asociadas al diagnóstico y tratamiento del cáncer, mientras que los catastróficos operan a partir de un deducible y cubren gastos médicos elevados derivados de enfermedades de alta complejidad, con topes que suelen ser altos.
Las cifras muestran el impacto de contar con esta protección. Según datos de Consorcio, el gasto promedio de un paciente con cáncer de mama alcanza los $7,6 millones. De ese monto, una persona con Seguro Colectivo paga aproximadamente el 15% ($1,2 millones), mientras que una persona sin seguro debe asumir cerca del 56% ($4,2 millones) del gasto, una vez aplicada la primera capa previsional. Cabe señalar que el 46% de la cartera analizada corresponde a afiliados a Isapre, lo que podría influir en el nivel de gasto debido a los prestadores donde se realizan estas atenciones. La muestra considera los gastos registrados durante el último año.

“Cuando una persona recibe un diagnóstico de cáncer, lo que necesita es enfocarse en su tratamiento y en su recuperación, no en cómo va a pagar la próxima quimioterapia. Los seguros oncológicos y catastróficos permiten complementar la cobertura base para que el gasto no se convierta en una preocupación adicional”, agrega Herrera.

Revisar antes de necesitar

Los especialistas coinciden en que el mejor momento para conocer las coberturas es antes de enfrentar una contingencia. Revisar periódicamente qué beneficios entrega el empleador, cuáles son los topes y deducibles de cada seguro, qué prestaciones están excluidas, si las cargas familiares están incluidas y cómo funcionan los mecanismos de reembolso permite tomar mejores decisiones y evitar sorpresas.

“Recomendamos que las personas revisen sus seguros al menos una vez al año o cada vez que cambian de trabajo o de situación familiar. Conocer bien las coberturas y los beneficiarios del seguro permite identificar brechas y, si es necesario, complementarlas a tiempo, donde las opciones de contratación individual son una buena alternativa para robustecer el plan contratado por su empleador”, concluye Kramer.

Lee también